El líder del Partido Popular regional denuncia una parálisis en infraestructuras y el deterioro de los indicadores sociales y económicos en Castilla-La Mancha.
El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha realizado un balance crítico de la gestión desarrollada por Emiliano García-Page tras cumplir once años al frente de la Junta de Comunidades. Durante una comparecencia en las Cortes regionales, Núñez ha calificado este periodo como una sucesión de compromisos vacíos, centrando su análisis en los hechos y en los indicadores que, a su juicio, reflejan la realidad de la comunidad por encima de los anuncios institucionales.
En el ámbito económico, el dirigente ha alertado sobre la brecha que separa a la región de los estándares nacionales y europeos. Según las cifras expuestas, la renta per cápita continúa rezagada, mientras que la inflación acumulada desde 2015 supera ya el 30 por ciento. Esta coyuntura se agrava con una situación social que Núñez define como alarmante, destacando que 730.000 personas se encuentran en riesgo de pobreza, de las cuales 182.000 sufren pobreza severa y 159.000 menores viven en entornos de vulnerabilidad.
La radiografía del mercado laboral presentada por el líder del PP destaca la persistencia del desempleo juvenil y femenino, criticando la ineficacia de los sucesivos planes de empleo anunciados por el Ejecutivo. A esto se suma un incremento significativo de la presión fiscal, asegurando que los ingresos tributarios por habitante han crecido un 35 por ciento durante el mandato de Page, lo que obliga a los ciudadanos a dedicar una parte mucho mayor de sus recursos al pago de impuestos.
El balance también incide en el estancamiento de los servicios sociales y las infraestructuras básicas. Núñez ha denunciado el incumplimiento de promesas en materia de dependencia, educación de 0 a 3 años y sanidad. En materia de comunicaciones, ha subrayado que en estos once años de gobierno socialista se han puesto en marcha cero kilómetros de autovía, al tiempo que los planes contra la despoblación han carecido de ejecución real, citando siete planes especiales que no habrían recibido inversión alguna.
Finalmente, el presidente regional del PP ha reprochado el incumplimiento íntegro del Pacto Regional por el Agua y ha instado a un cambio de rumbo basado en la gestión y la planificación. Para Núñez, la región no necesita más campañas de imagen personal, sino un proyecto serio capaz de transformar el potencial de Castilla-La Mancha en prosperidad y resultados tangibles para la ciudadanía.






