El diputado Luis Blázquez critica en las Cortes de Castilla-La Mancha las décadas de promesas incumplidas y la falta de inversión real frente a la propaganda institucional
Durante la sesión del Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha, el diputado regional de VOX, Luis Blázquez, ha manifestado la urgente necesidad de implementar una política de infraestructuras seria y con visión nacional. El representante por Ciudad Real denunció que la provincia ha sido víctima de décadas de compromisos vacíos por parte del Partido Socialista y del Partido Popular, subrayando que los ciudadanos no solicitan privilegios, sino el cumplimiento estricto de las obras proyectadas que nunca llegan a materializarse.
Blázquez señaló que proyectos estratégicos se han visto reducidos a meros anuncios electorales y estudios informativos sin ejecución real. Entre las infraestructuras señaladas como prioritarias, el diputado destacó el tramo Mora-Alcázar de San Juan y las históricas reivindicaciones ferroviarias de Tomelloso y Argamasilla de Alba. Asimismo, hizo hincapié en la parálisis de la A-43, advirtiendo que Ciudad Real no puede continuar en el vagón de cola de las inversiones mientras se utiliza el desarrollo de otros territorios como excusa para el inmovilismo local.
En el bloque dedicado a la educación, el parlamentario de VOX cuestionó el balance de gestión del Gobierno de Emiliano García-Page. Según el diputado, la realidad de los centros educativos dista de los mensajes oficiales, estando marcada por la falta de planificación y la persistencia de los denominados barracones. La formación reclamó una vuelta a la autoridad docente, la reducción de las cargas burocráticas y un respeto absoluto a la libertad de las familias, rechazando que la enseñanza se convierta en una herramienta de propaganda política.
Finalmente, la intervención puso el foco en las elevadas tasas de abandono escolar temprano que registra la región, situándose por encima de la media nacional. Para la formación, la solución a este problema estructural pasa por elevar el nivel de exigencia y premiar el esfuerzo, reforzando los conocimientos fundamentales en lugar de rebajar los criterios de evaluación. Blázquez concluyó exigiendo hechos concretos para garantizar una provincia bien conectada y un sistema educativo que prepare eficazmente a las futuras generaciones.






