La Fiesta de la Vendimia se caracteriza por la prensa de la uva, de los primeros mostos de la temporada, que darán paso al vino del que vive buena parte de la ciudad de Tomelloso.
Tradicionalmente, durante cincuenta y tres ediciones ya, la ciudad se vuelca con esta festividad, y no es de extrañar, cuando además de todo esto, se da paso a la inauguración de la Feria y Fiestas de la ciudad en Honor a la Santísima Patrona, la Virgen de las Viñas.
En torno a la figura de ‘Madre’ decenas de asociaciones y colectivos llevaban a cabo en plena Plaza de España la ofrenda a la Patrona, una ofrenda cada año más singular, protagonizada por la cantidad de detalles que los tomelloseros ofrecer a la Virgen y piden a la vez, bendición, salud y trabajo para los suyos.
Tras la proclamación de las madrinas de feria, y de la prensa de los primeros mostos, la alcaldesa, Inmaculada Jiménez, reaparecía en este emblemático lugar y en este bonito momento, tan solo una semana después de haber sido mamá por primera vez, y notablemente cansada por la crianza de su primogénita, para realizar el voto anual a la Patrona; el voto más especial de su vida, tal y cómo destacó.
Jiménez pidió para todos, humildad, salud, trabajo, y destacó los valores y aptitudes que tiene Tomelloso y los tomelloseros, fraternidad, ternura, humildad, que tanta falta hacen en los tiempos que corren.
Dijo haber recibido hacía unos pocos días el mejor regalo de su vida, regalo su niña, Carmen, que le hará sin duda mejorar en todos los aspectos de la vida, como hace cualquier madre, y con ‘Madre’, la patrona, la Virgen de las Viñas, siendo testigo de todo lo que ocurre a sus vecinos, a sus hijos, protegiéndoles y dándoles fe para afrontar los vaivenes de la vida.
Con un ¡Viva la Virgen de las Viñas! cerraba la alcaldesa su intervención en la Feria y Fiestas de Tomelloso para desear a sus vecinos que lo pasen muy bien, que disfruten de la semana grande de Tomelloso.





