Quintanar de la Orden celebra un taller de risoterapia impartido por la Asociación Luz de La Mancha

Durante la tarde de ayer, la Sala “La Ermitilla” de Quintanar de la Orden acogía un “Taller de Risoterapia”, una actividad enmarcada en la programación organizada con motivo de la festividad del Santísimo Cristo de Gracia y promovida por el Ayuntamiento de la localidad.

El taller fue impartido por Cristina Leal, psicóloga de la Asociación Luz de La Mancha, con el objetivo de hacer reír, liberar tensiones y compartir momentos de convivencia a través de una actividad centrada en el humor y las emociones positivas.

Entre los asistentes se encontraban la Concejal de Festejos, Laura Nieto y el Concejal de Juventud, Participación Ciudadana y Asociaciones, Antonio de la Guía, encargado de abrir el acto y explicar que Luz de La Mancha es una asociación de Campo de Criptana formada por familiares y personas con problemas de salud mental, que desarrolla su labor desde 2005. Asimismo, destacó la importancia de este tipo de actividades y de acercarlas a la localidad.

A continuación, tomaba la palabra Joaquín Arias, secretario de la asociación, quien explicaba que, además de desarrollar diferentes actividades, Luz de La Mancha mantiene una importante labor reivindicativa. Actualmente se encuentra la petición de apertura de la unidad de psiquiatría del Hospital La Mancha Centro de Alcázar de San Juan.

Posteriormente, Cristina Leal se adentraba en el taller preguntando a los asistentes qué es la risoterapia. La psicóloga explicaba que la risa se ha utilizado desde tiempos antiguos y recordaba que, en la cultura oriental, existían templos dedicados a su culto, al considerarla una forma de equilibrar la salud. Señalaba también que, desde los años 70, la risa comenzó a utilizarse como herramienta terapéutica.

Leal compartía algunos datos curiosos: un niño sano puede reír unas 400 veces al día, mientras que un adulto lo hace entre 15 y 100 veces. Además, durante la risa se generan endorfinas y, según explicaba, “la risa se puede entrenar”.

Entre sus beneficios destacó que al reír se ponen en marcha alrededor de 400 músculos, se favorece la oxigenación, se reduce el estrés, se alivian estados depresivos y se liberan cargas mentales.

La sesión continuó con dinámicas grupales para soltar el cuerpo, la cara y la voz, incluyendo caminar representando diferentes sentimientos, hablar escondiendo los dientes, transmitir mensajes con pedorretas, hacer muecas y atravesar el “túnel de la sonrisa”.

Durante más de dos horas, las risas fueron las grandes protagonistas, dejando a todos los participantes encantados con una experiencia divertida y compartida.

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