La campaña #CuidarSinRenunciar visibiliza el impacto económico y de género que afecta a los hogares de las 120.000 personas con parálisis cerebral en España
La Confederación ASPACE ha lanzado la campaña #CuidarSinRenunciar con motivo del Día Mundial de la Parálisis Cerebral, que se celebra cada 6 de octubre, para reclamar un cambio de modelo que sitúe los cuidados como una responsabilidad compartida entre familias, administraciones públicas y sociedad. La iniciativa busca visibilizar la realidad de miles de familias que, ante la falta de apoyos suficientes, asumen de forma casi exclusiva la atención de personas con grandes necesidades de apoyo, lo que conlleva un severo impacto en sus proyectos de vida personales y profesionales.
En España residen actualmente alrededor de 120.000 personas con parálisis cerebral, una discapacidad producida por una lesión cerebral antes de completar su desarrollo. Según datos del Movimiento ASPACE, el 80% de este colectivo presenta grandes necesidades de apoyo, requiriendo acompañamiento continuado para actividades esenciales, la comunicación o la participación social. A esta cifra se añaden 912.054 personas con discapacidades afines que enfrentan barreras similares en su día a día.
Impacto económico y brecha de género
La carga de los cuidados recae de forma desproporcionada sobre las mujeres, quienes representan el 71,5% de las personas cuidadoras familiares. Esta situación obliga a muchas de ellas a reducir su jornada laboral o abandonar definitivamente el mercado de trabajo. A la pérdida de ingresos se suma un sobrecoste económico directo para las familias, que ASPACE cifra entre 250 y 890 euros semanales debido a las necesidades especializadas, una carga financiera que se prolonga durante toda la vida.
Manuela Muro, presidenta de Confederación ASPACE, ha manifestado que “cuidar no debe seguir significando renunciar” y ha reclamado un “compromiso decidido” de las administraciones para garantizar un sistema de apoyos estable. En este sentido, Tatiana Llorente, madre de un joven con parálisis cerebral, ha incidido en que estas necesidades no pueden suponer una “sentencia de muerte civil, laboral o incluso social” para los padres, reivindicando el derecho a mantener una carrera profesional y cuidar de la propia salud.
Demandas del Movimiento ASPACE
La campaña utiliza el simbolismo de adelantar la Navidad al 6 de octubre para reflejar la anticipación constante y la planificación de recursos que realizan estas familias. Ante este escenario, el Movimiento ASPACE demanda medidas concretas como la ampliación de la Atención Temprana hasta la mayoría de edad —superando el límite actual de los 6 años—, el incremento de recursos residenciales, servicios de respiro familiar y una financiación adecuada para apoyos especializados.
Por su parte, el deportista paralímpico Miguel Ángel Navarro ha hecho un llamamiento a no “romantizar el sacrificio”, defendiendo que el cuidado debe ser una herramienta de libertad y respeto. “Cuidar no debería ser una jaula ni para quien cuida, ni para quien recibe el cuidado”, ha sentenciado, reforzando la petición de una red pública que garantice la autonomía y los derechos de todo el colectivo.






