El Ejecutivo autonómico lanza programas para cualificar a 450 desempleados y fomentar la creación de nuevas empresas en el sector industrial
El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado una inversión de 17,6 millones de euros destinados a programas de Formación Profesional en el Ámbito Laboral y al apoyo a la creación y crecimiento de pequeñas y medianas empresas industriales. La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha detallado que esta partida busca fortalecer las capacidades industriales de la región y mejorar la empleabilidad de los ciudadanos.
La primera línea de actuación consiste en una convocatoria de programas duales que combinan formación y experiencia práctica. Con una inversión estimada de 28.000 euros por alumno, el programa beneficiará a 450 personas desempleadas a través de cerca de 40 acciones formativas. Estos proyectos se dividen en cuatro categorías: Dual Verde, para entornos rurales; Nuevas Oportunidades, para mayores de 50 años; CREA, para colectivos vulnerables; y Oficios Tradicionales, enfocado en sectores como la fontanería, carpintería, electricidad y soldadura. Según ha precisado la consejera, los programas constan de un 35% de formación teórica y un 65% de experiencia laboral remunerada, estableciendo compromisos de contratación que oscilan entre el 20% y el 40% según la modalidad.
Apoyo a la industria
El segundo eje de la inversión, dotado con seis millones de euros, corresponde al programa ‘Nacimiento de Pymes Industriales’. Esta iniciativa busca financiar la creación de nuevas empresas, la ampliación de centros de trabajo existentes o la instalación de firmas procedentes de otras regiones. Las ayudas, que pueden cubrir hasta el 100% del proyecto con importes de entre 80.000 y 100.000 euros, exigen la creación de al menos cinco puestos de trabajo —dos en zonas rurales— y el mantenimiento de la actividad durante tres años.
Patricia Franco ha destacado que la industria representa actualmente el 20,7% del PIB de Castilla-La Mancha. Desde 2015, la región ha registrado un crecimiento del 51% en su PIB industrial, pasando de 7.500 millones de euros a 11.500 millones de euros, además de generar 49.100 nuevos empleos en el sector en la última década.






