La normativa busca optimizar el aprovechamiento de los cotos, agilizar trámites administrativos y reforzar el control de poblaciones ante el impacto económico del sector
El Ejecutivo de Castilla-La Mancha ha aprobado un nuevo reglamento de caza con el objetivo de simplificar los trámites administrativos y garantizar una práctica sostenible en la región. La consejera Portavoz, Esther Padilla, ha destacado que esta medida supone un avance en el cumplimiento del Pacto de la Caza, que alcanza ya un 80 por ciento de sus compromisos. La actividad cinegética representa un pilar fundamental en el medio rural castellanomanchego, generando un impacto económico superior a los 963 millones de euros anuales, lo que equivale al 2,1 por ciento del PIB regional, y sosteniendo más de 21.000 empleos.
El nuevo articulado introduce mecanismos para facilitar la gestión de cotos, especialmente en parcelas de propietarios desconocidos, mediante un procedimiento de notificación pública. Asimismo, se implementa la declaración responsable para la renovación de planes de ordenación y se agiliza la entrega de certificados de formación para los nuevos cazadores. La norma también incorpora herramientas de gestión electrónica y trazabilidad para el seguimiento de las piezas de caza.
En cuanto al control de poblaciones, el reglamento establece criterios claros para actuar ante la sobreabundancia de especies, permitiendo medidas en terrenos no cinegéticos y la declaración de comarcas de emergencia. Según Padilla, estas acciones pretenden mitigar daños en la agricultura, riesgos sanitarios y problemas de seguridad vial, garantizando el equilibrio de los ecosistemas.
Protección de la biodiversidad
De forma paralela a la regulación cinegética, el Consejo de Gobierno ha aprobado un plan de recuperación para la alondra ricotí. Esta especie ha sido incluida en el catálogo regional de especies amenazadas bajo la categoría de peligro de extinción, estableciéndose además zonas sensibles en sus áreas críticas de supervivencia para asegurar su preservación.






