UGT advierte que la inteligencia artificial sustituirá 95.000 empleos en Castilla-La Mancha en cinco años

El sindicato señala que el 60% de los puestos afectados corresponden a mujeres y reclama un gran pacto de recualificación ante la falta de formación tecnológica en las empresas

Toledo ha acogido el Foro Regional “La negociación colectiva en la era de la Inteligencia Artificial: nuevos retos”, un encuentro organizado por la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) de Castilla-La Mancha donde se ha alertado sobre el impacto inmediato de la automatización en el mercado laboral. Según las estimaciones del sindicato, la inteligencia artificial, la robótica y la automatización sustituirán de manera directa a alrededor de 95.000 empleos en la comunidad autónoma en un plazo de tan solo cinco años, una transformación que elevaría la tasa de empleo en la región al 20%.

Durante el evento, José Varela, responsable de IA y Digitalización de UGT a nivel confederal, ha revelado que la destrucción de empleo tendrá un sesgo de género muy marcado, ya que de cada 10 puestos de trabajo destruidos por estas tecnologías, 6 estarían ocupados por mujeres. Varela, acompañado por la viceconsejera de Empleo, Diálogo Social y Seguridad y Salud Laboral, Nuria Berta Chust, y la secretaria general de UGT Castilla-La Mancha, Lola Alcónez, ha urgido a abordar el reto de la formación de manera inmediata.

Para mitigar este impacto, el sindicato calcula que cerca de 300.000 personas en Castilla-La Mancha necesitarían recibir formación durante un año completo para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. Sin embargo, la realidad del tejido empresarial de la región muestra un importante rezago: actualmente, solo el 14% de las empresas ofrece formación en nuevas tecnologías a sus plantillas. Asimismo, apenas el 18% de las compañías castellanomanchegas utiliza la inteligencia artificial, y de ese porcentaje, tan solo el 0,3% vigila la existencia de sesgos en sus sistemas.

Ante este escenario, Lola Alcónez ha defendido la negociación colectiva como la herramienta indispensable para asegurar un reparto equitativo de los beneficios de la productividad, traduciéndolos en mejores salarios y reducción de la jornada laboral. «La Inteligencia Artificial debe ser un bien común y no el negocio de unos pocos. No puede convertirse en el capataz del siglo XXI», ha aseverado la secretaria general, advirtiendo del riesgo de un control intensivo del trabajo y de la toma de decisiones automatizadas sin supervisión humana.

El foro, enmarcado en el Consejo Regional de Relaciones Laborales y que ha formado a medio centenar de delegados, ha contado también con la participación de Ana María Carmona, directora general de Autónomos, Trabajo y Economía Social; Óscar Molina, secretario de Formación y Proyectos de UGT Castilla-La Mancha; Silvia López, secretaria de Organización y Política Sindical; Luis Cuerda, experto en IA de la Ejecutiva de UGT Albacete; y Juan Díaz Rokiski, director territorial de la Inspección de Trabajo en la región, quien abordó el desafío algorítmico en el ámbito inspector.

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