Durante el Comité Ejecutivo Autonómico del PP-CLM, celebrado este jueves, el líder del PP regional denunciaba un «verdadero infierno fiscal», censurando la gestión socialista tras once años de mandato y ha propuesto un plan de choque sanitario
El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha reclamado un cambio político en la región durante el Comité Ejecutivo Autonómico de su formación, donde ha censurado los 11 años de gestión de Emiliano García-Page al frente del Ejecutivo autonómico.
Núñez ha defendido que la comunidad autónoma «necesita recuperar oportunidades» y ha urgido al presidente regional a mostrar «coherencia» pidiendo a los ocho diputados socialistas castellanomanchegos en el Congreso que voten en contra de Pedro Sánchez.
Para justificar la necesidad de este giro político, el líder de la oposición ha desgranado diversos indicadores socioeconómicos. Basándose en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Núñez ha señalado que la inflación de agosto en Castilla-La Mancha se situó en el 4,7 por ciento (frente al 4,3 por ciento de la media nacional), acumulando un alza del 49 por ciento en los últimos diez años. Asimismo, ha alertado de que el 34 por ciento de la población regional se encuentra en riesgo de pobreza —frente al 25 por ciento de la media española— y que la tasa de desempleo alcanza el 11,81 por ciento.
En materia de vivienda, ha denunciado que el precio medio del alquiler ha pasado de 4,5 euros por metro cuadrado en agosto de 2015 a los 8,8 euros actuales, criticando que durante estos años no se haya construido «ni una sola vivienda» pública.
En el ámbito sanitario, el presidente del PP-CLM ha cifrado en alrededor de 100.000 las personas que integran las listas de espera para una intervención quirúrgica, prueba diagnóstica o consulta médica. Ante esta situación, ha anunciado que si llega al Gobierno implementará un plan de choque y recuperará la carrera profesional sanitaria «al 100 por ciento para todo el personal».
En el plano fiscal, Núñez ha prometido combatir lo que define como un «verdadero infierno fiscal» mediante la reducción del tramo autonómico del IRPF, la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones, la supresión del canon del agua y la rebaja de tasas para la actividad empresarial.
Respecto a la gestión de recursos hídricos, Núñez se ha comprometido al cumplimiento del Pacto Regional por el Agua y a impulsar un Plan Nacional de Aguas bajo la premisa de que «con el agua de Castilla-La Mancha rieguen los castellanomanchegos».
Finalmente, en clave nacional, ha exigido a García-Page que abandone las críticas mediáticas a Pedro Sánchez y actúe de forma consecuente exigiendo el voto en contra de sus diputados nacionales y reclamando la convocatoria de elecciones generales.






