Ante el trágico accidente ferroviario ocurrido esta mañana en la provincia de Toledo, quiero expresar, en nombre de toda la Iglesia diocesana de Ciudad Real y en el mío propio, nuestro profundo dolor por las personas fallecidas y nuestra cercanía a sus familias y seres queridos.
En estos momentos de tanto sufrimiento, nos unimos en oración al dolor de todos los afectados, especialmente de quienes han perdido a un ser querido, y pedimos al Señor por el eterno descanso de las víctimas, por la pronta recuperación de los heridos y por el consuelo y la fortaleza de sus familias.
Quiero también expresar nuestro agradecimiento a los servicios de emergencia, sanitarios, fuerzas de seguridad y a todas las personas que están trabajando para atender a los afectados por esta tragedia. Rezamos por ellos y por su labor.
Invito a toda la comunidad diocesana a unirse en la oración, confiando a la misericordia de Dios a los fallecidos y poniendo bajo la protección de la Virgen María a cuantos sufren las consecuencias de este doloroso accidente.
Abilio Martínez, Obispo de Ciudad Real






