La Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital General Universitario de Ciudad Real y el Instituto de Medicina Legal de Ciudad Real y Toledo han elaborado un protocolo para estudiar los casos de muerte súbita por causa cardíaca hereditaria y ayudar a evitar casos similares entre familiares.
La muerte súbita es el fallecimiento inesperado no violento que ocurre en una hora o menos desde que aparecen los primeros síntomas y constituye, aproximadamente, una quinta parte de los fallecimientos, de los cuales el 80 por ciento tiene un origen cardiaco, han informado hoy en un comunicado el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam).
En menores de 40 años, la mitad de las muertes asociadas a un problema de corazón tiene una base genética, por lo que es aconsejable realizar un estudio para intentar determinar si hay otros miembros de la familia con la misma patología.
La muerte súbita puede ser el primer síntoma de estas enfermedades, por lo que la prevención en la familia cobra un papel esencial en caso de detectarse algún caso.
Para ello, el forense debe seguir unos pasos determinados durante la realización de la autopsia, si es que se practica, y recoger muestras que permitan un análisis posterior y, por el momento, en Castilla-La Mancha no existe ninguna norma ni marco legal que regule estos procedimientos.
El cardiólogo Jesús Piqueras, responsable de la Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital de Ciudad Real, ha explicado que «el forense hace bien el trabajo que le exige la administración de Justicia pero puede ir un poco más allá y facilitarnos unos datos que a nosotros pueden sernos muy útiles cuando estudiamos el caso con los familiares del difunto».
De ahí que, los profesionales de esta Unidad y del Instituto de Medicina Legal se hayan puesto a trabajar para diseñar este protocolo, que permitirá, además, agilizar la burocracia, ya que, en condiciones normales, puede transcurrir un año desde que se practica la autopsia al fallecido hasta que puede realizarse el diagnóstico genético.
Con el protocolo, el plazo puede acortarse varios meses, porque al mismo tiempo que redacta su informe de autopsia, el forense puede solicitar al juez que autorice que las muestras obtenidas dejen de estar bajo custodia de la administración de justicia y puedan ser analizadas en un laboratorio externo.
Asimismo, el Instituto de Medicina Legal aconseja a los familiares de los fallecidos por muerte súbita que se pongan en contacto con la Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital de Ciudad Real para que puedan determinar si alguno de ellos tiene alguna enfermedad cardiaca.
La unidad empezó a funcionar en enero para tratar este tipo de patologías y cuenta con varios cardiólogos y especialistas en Hemodinámica y Arritmias.






