Ante las informaciones aparecidas hoy en prensa, la empresa Renfe ha hecho público un comunicado en el que afrima que se trabaja en la definición de los servicios de media distancia convencional que quedarán garantizados como Obligación de Servicio Público (OSP).
A través del plan de racionalización de los servicios de transporte ferroviario de viajeros de media distancia aprobado el pasado 28 de diciembre, se garantiza los servicios públicos de transporte de viajeros de interés general, así como el derecho a la movilidad de todos los ciudadanos.
El plan compatibiliza la racionalización del gasto con la continuidad de los servicios, aprovechando sinergias. De este modo, trenes de larga distancia podrán prestar cobertura a estos usuarios, y en otros trayectos podrán sustituirse con otros modos de transporte. Con ello, se logra un mejor ajuste que permite mantener las oportunidades de viaje. Además, se pondrán en marcha mejoras de los horarios y el uso de trenes más pequeños.
El plan se ha desarrollado siguiendo criterios objetivos de eficiencia social, medioambiental y económica. En la actualidad hay servicios ferroviarios que muestran importantes déficits. El 51,7% de los trenes se destinan a cubrir servicios que sólo utiliza un 16% de los viajeros y presentan un aprovechamiento inferior al 15%.
Plan de racionalización
En estos servicios de menor aprovechamiento, se dan casos en los que el Estado llega a aportar hasta 371 euros por billete, frente a los 11 euros que paga el viajero.
En caso de que alguna comunidad autónoma tuviera interés en la prestación de un servicio ferroviario de viajeros sobre alguna de las relaciones que no han sido declaradas de obligación de servicio público, dicha comunidad autónoma podrá formalizar el correspondiente contrato con Renfe Operadora, asumiendo el coste del servicio.
Renfe está trabajando en un marco de amplia colaboración con las Comunidades Autónomas y los agentes sociales en este plan de racionalización.





