El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado una inversión de casi seis millones de euros para la adquisición de vacunas, cuya principal novedad es que la pauta de vacunas en el primer año de vida se reduce a la mitad.
En Castilla-La Mancha el programa de vacunaciones se dirige de manera sistemática a la población infantil y también a los grupos de riesgo que cumplen las recomendaciones de inmunización en la edad adulta.
El portavoz recordó que el Gobierno regional incorporó dos nuevas vacunas en 2016, una contra el neumococo en el primer año de vida y otra contra la varicela en el segundo año, también se incorporó este año el adelanto a los 12 años de la administración de la vacuna frente al virus del papiloma humano.
Asimismo, y para garantizar la protección efectiva ante el aumento del número de casos de tosferina grave que se viene produciendo desde 2014 en menores de un año, el Ejecutivo autonómico decidió administrar la vacuna a las mujeres embarazadas en el tercer trimestre de gestación.





