El parque nacional de las Tablas de Daimiel mantiene una «crítica situación » al disponer de 80 hectáreas encharcadas de las 1.750 que pueden encontrarse inundadas.
A este punto se ha llegado no sólo por la ausencia de lluvias en los últimos meses, sino también por la sobreexplotación de su almacén de agua subterráneo, el Acuífero 23.
En las inmediaciones al parque vemos como ni el rio Guadiana, ni el Cigüela aportan agua porque su curso alto ha desaparecido antes de entrar al parque. Este humedal que es de especial riqueza ecológica, último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, está peligro.
Ante esta situación, el director del Parque, Carlos Ruiz de la Hermosa ha destacado que la solución a corto plazo es un trasvase de 20 hectómetros cúbicos, desde el acueducto Tajo –Segura. Un trasvase, que el viernes 25 de octubre, aprobaba la Comisión Mixta de los Parques Nacionales de Castilla- La Mancha. Ahora la Comisión Central de Explotación del Tajo-Segura es la que debe autorizarlo.
De no autorizarse ese trasvase habría que recurrir a utilizar el agua de los “pozos de emergencia” para humedecer las turbas y evitar nuevos incendios subterráneos, como ocurrió en 2009.
El parque cuenta con más de 300 especies vegetales diferentes y es zona de descanso y nidificación de muchas aves. Algo que se podría ver perjudicado por la falta de agua.

Finalmente, el director del parque declaraba que la situación de las tablas, está afectando a la afluencia de turistas.





