La plataforma ciudadana Pueblos Vivos Cuenca ha vuelto a manifestarse en la mañana del domingo 17 de noviembre por las calles de la capital conquense, para reivindicar su desacuerdo con un modelo económico que considera incompatible con la vida saludable de los pueblos, con los negocios dedicados al turismo, con la naturaleza, y que además no ayuda a luchar contra la despoblación.
Con el lema “A cada macrogranja le llega su San Martín”, la marcha se inició con una concentración previa en la estación de Renfe-Adif a la que asistieron alrededor de cuatrocientas personas, y donde se leyó el manifiesto, para después circular por diferentes calles, congregando en el recorrido a alrededor de 500 participantes. Pueblos Vivos ha querido también «ser la voz de todos aquellos conquenses que no se atreven a hablar, pero que malviven con los olores y con el temor de lo que se les viene encima, incluidos los habitantes de la capital».
El mensaje que se ha vuelto a trasladar a la ciudadanía es que la ganadería intensiva, tanto porcina como aviar, «sigue gozando del favor de los gobiernos regional y central, que la han convertido en un sector estratégico, facilitando su proliferación en toda Castilla-La Mancha, sin atender con objetividad y con criterio veraz las limitaciones del territorio y las consecuencias que acarrearán al medioambiente a medio y largo plazo».
Pueblos Vivos sigue sosteniendo que con las macrogranjas lo que sí peligran son los puestos de trabajo, especialmente los dedicados al sector turístico y vinculados al mismo, ya que la problemática de los malos olores que provocan los purines generados desde estas instalaciones están recibiendo el rechazo de una buena parte de la población afectada.
Se ha dejado claro que Pueblos Vivos no está en contra de la ganadería en general, sino del modelo industrial de ganadería intensiva, porque hay otro modelo sostenible extensivo y de calidad, «pero que la Administración en 2016, en sus planes de ayuda para la modernización de estructuras agrarias, no defiendió de igual manera, ya que con él no puede, por ejemplo, cumplir los objetivos de exportación a China».
Esta decisión provocó que de media docena de proyectos al año se pasase a cerca de un centenar, lo que ha significado pasar de 245.325 cerdos en el año 2017 a 539.779 cerdos en este año 2019 (tres cerdos por habitante conquense).
El manifiesto critica el excesivo gasto de agua de estas instalaciones, y lo hace con cifras referidas al consumo por animal; la enorme generación de residuos contaminantes del aire y los acuíferos (con los purines de toda España se podrían llenar unas 26.660 piscinas olímpicas). Se denuncia la falta de control de vertidos, poniendo en riesgo el abastecimiento y la calidad del agua.
Además, según afirman, «la Consejería de Desarrollo Sostenible continúa autorizando en zonas vulnerables macrogranjas en la provincia de Cuenca, zonas que no se actualizan desde febrero de 2011 y donde desde entonces se han instalado o ampliado 58 explotaciones y 5 más se hallan en trámite».
Pero el problema del aumento de instalaciones sin verdadero control, aseguran, también se observa en las explotaciones de pollos de engorde y gallinas de puesta o de recría. Desde el 2016, hay 19 nuevas solicitudes y 14 ampliaciones. Valga como ejemplo, en San Clemente, zona vulnerable desde 2011, se pretende instalar una granja avícola de 1.020.000 gallinas de puesta y 360.000 pollitas de recría.
Los otros motivos, por los que también se rechaza desde Pueblos Vivos estas instalaciones, están en relación con la salud animal y humana, ya que el uso abusivo de antibióticos en los cerdos contribuye a la resistencia a los mismos. Por otro lado, la emisión de gases de efecto invernadero, resultan altamente contaminantes (las tres macrogranjas españolas más contaminantes juntas, dos de aves y uno de ganado porcino, contaminan más que cualquier refinería de petróleo).
El manifiesto finaliza con las peticiones al Gobierno de la región: la aprobación de una moratoria para estudiar el territorio, y hacer cumplir la normativa europea sobre la aplicación de purines y efluyentes en las superficies agrícolas, dejándolo de hacer en plato o abanico o vigilar las Declaraciones y Autorizaciones ambientales emitidas por las Consejerías,
Pueblos Vivos de Cuenca está formada por movimientos vecinales de Serranía Limpia y Viva de Villalba de la Sierra, Priego, Cañete, Mota del Cuervo, Villar de Domingo García, Cardenete, Almendros, Barajas de Melo, San Clemente, Villanueva de la Jara, Pozorrubielos de la Mancha, Carboneras de Guadazaón, Horcajo de Santiago, Portilla, Mariana, Torrejoncillo del Rey, Campillo de Altobuey, Reíllo, Fuentes, Tarancón, Belinchón, Cañada del Hoyo, Tinajas, Asociación El Ballester y Ecologistas en Acción Cuenca.





