Las residencias de personas mayores y centros socio-sanitarios deberán separar a sus residentes en cuatro grupos: sin síntomas y sin contacto estrecho con caso posible o confirmado de coronavirus; residentes sin síntomas, en aislamiento preventivo; residentes con síntomas; y casos confirmados.
Así lo pone de manifiesto la Orden SND/265/2020, de adopción de medidas relativas a las residencias de personas mayores y centros socio-sanitarios, publicada este sábado 21 de marzo en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Las residencias deberán realizar esta clasificación en cada centro con carácter urgente «y a más tardar en el plazo de un día» desde que ha sido publicada esta orden.
La publicación señala que la propagación del coronavirus entre personas vulnerables que viven en residencias de mayores «se está observando en los últimos días», por lo que es necesario avanzar en la adopción de medidas organizativas y de coordinación, «orientadas a reducir el riesgo de contagio así como a tratar de la forma más adecuada a las personas que sufran esta enfermedad».
Entre las medidas relativas a todo el personal, sanitario y no sanitario, la orden destaca que todos los trabajadores que por razón de su actividad profesional tengan contacto directo con los residentes deben seguir las medidas de protección recomendadas por el Ministerio de Sanidad, según al nivel de riesgo al que están expuestos.





