En una entrevista en el programa «Espejo público», el presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García-Page ha abogado por un comité de emergencia nacional y tener «permanentemente una estrategia, que la hay, no discuto que la haya, que fuera muy evidente» ya que la «interacción» entre comunidades autónomas y la administración del Estado «tiene que ser casi cotidiana» durante la pandemia.
En el caso de Castilla-La Mancha, el Ejecutivo regional ha adoptado este lunes la decisión de perimetrar cada municipio, pero para un confinamiento domiciliario «habría que modificar el estado de alarma», ha señalado.
García-Page ha reiterado que la comunidad autónoma planteará en el Consejo Interterritorial de Salud de este miércoles adelantar el toque de queda a las 20:00 y ha dicho que se debe «poner freno» a la «bolsa de contagio» que se originó en entorno de Navidad.
Respecto a la vacunación, ha señalado que Castilla-La Mancha está cumpliendo su plan y acabará «antes de tiempo» la primera fase, que era vacunar a determinados colectivos.
En este sentido, ha señalado que las autonomías no tienen la misma realidad ni la misma geografía ni población, pero cada región tiene un plan de servicio sanitario que intenta hacer compatible con el proceso de vacunación, y ha señalado que en Castilla-La Mancha hay el doble de personal contratado para la vacunación frente a la covid-19 que para la gripe, y en la gripe en dos meses se vacunaron medio millón de personas.
Como muestra de la movilidad e interacción que hay entre las comunidades autónomas, ha señalado que el año pasado se emitieron en farmacias de Castilla-La Mancha 1,2 millones de tarjetas sanitarias a ciudadanos de Madrid y solo en el mes de abril de 2020 se emitieron 200.000 frente a las 15.000 recetas en abril de 2019.



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