El jurado declara culpable de homicidio al librero de Ciudad Real que mató a un intruso en su finca

El jurado popular ha declarado culpable de un delito de homicidio con dolo eventual a José Manuel Lomas, el librero que mató de dos disparos a Nelson David Ramírez, un hondureño de 35 años que accedió a su casa de campo, ubicada en el Parque Forestal de La Atalaya de Ciudad Real, para robar herramientas.

Así lo han dictaminado los miembros del jurado, que este sábado han alcanzado una posición, de siete votos contra dos, tras poco más de 24 horas de deliberación en la Audiencia Provincial de Ciudad Real.

 El jurado también ha considerado probados los eximentes que se esgrimieron sobre que el acusado sufre una «anomalía» o «alteración psíquica», al igual que un atenuante por la confesión del delito ante los agentes de la Policía Nacional tras disparar al hombre que entró a su vivienda.
 

Por parte de la Fiscalía, que en un principio pedía doce años de prisión para el octogenario, ha rebajado su pena a los seis años de cárcel, teniendo en cuenta los eximentes y atenuantes tras escuchar el veredicto del jurado.

Reconstrucción de los hechos

Según el escrito de calificación del ministerio fiscal, los hechos por los que el librero ha sido juzgado tuvieron hacia las 2.00 horas del 1 de agosto de 2021, festivo en Ciudad Real, en el interior de la casa de campo del procesado, cuando el acusado se despertó y salió a poner en funcionamiento el sistema de riego.

El acusado, que en su habitación tenía dos escopetas paralelas, un rifle, dos escopetas de un cañón y diversa munición, todas ellas en perfecto estado y con sus permisos legales, cogió una de ellas cargada con dos cartuchos ante el temor de que pudiera estar siendo víctima de un robo.

Entonces, salió al corralón existente en el exterior de la finca y nada más salir, desde la puerta de su vivienda observó en las inmediaciones del cuarto de herramientas a una persona, la víctima, que tenía múltiples antecedentes penales por delitos patrimoniales, que portaba en sus manos una motosierra apagada que previamente había cogido del interior del cuarto de aperos con la intención de sustraerla.

El acusado se dirigió directamente al lugar donde se encontraba esta persona y cuando se encontraba a una corta distancia le disparó, impactando uno de los disparos en la cara anterior del tórax, y acto seguido, efectuó un segundo disparo que impactó en la cara posterior.

Tras efectuar ambos disparos, regresó a su habitación y cargo de nuevo la escopeta con otros dos cartuchos, se dirigió de nuevo al lugar donde yacía el cuerpo ya sin vida de la víctima y efectuó un tercer disparo al aire.

La víctima falleció en el acto como consecuencia de los dos impactos recibidos en zonas vitales.

 

 

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