Según publica este lunes el diario La Tribuna de Ciudad Real. El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) ha sido condenado a indemnizar con 85.403 euros a los padres de un bebé nacido en Manzanares en noviembre de 2005 que murió al día siguiente en el desaparecido Hospital de Alarcos de Ciudad Real.
La sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número dos de Toledo, a la que ha tenido acceso La Tribuna, estima parcialmente la reclamación de los demandantes, que acudieron a los tribunales al entender que la asistencia prestada a su hijo en el Virgen de Altagracia fue «defectuosa».
El bebé nació el 16 de noviembre de 2005 en torno a las cuatro de la tarde y, aparentemente, era un niño sano. Sobre las nueve de la noche el recién nacido empezó a respirar con dificultad y a primera hora de la mañana siguiente hubo que intubarlo.
El hospital de Manzanares no dispone de UVI pediátrica, por lo que se decidió trasladarlo al de Ciudad Real, donde el bebé falleció a las cuatro de la tarde a causa, según la autopsia, de un síndrome de la membrana hialina.



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