ASAJA CLM insiste que la cosecha en verde se podía haber pactado, con tiempo, con los viticultores y las cooperativas, sabiendo la importancia que puede tener para regular la producción en un año que puede ser importante y los desequilibrios que se generan en los precios.
La organización agraria considera que esta situación demuestra «falta de criterio de la Administración regional, además de una inexistente conexión con el sector, porque es una medida que no ha sido consensuada».
La organización agraria critica, además, que la norma se publique el 19 de junio dejando un margen para la tramitación de las ayudas de tres días hábiles, lo que puede provocar una avalancha de viticultores en las entidades colaboradoras, que se encuentran sin tiempo real para informar y tramitar los expedientes.
Por otra parte, la organización agraria explica que, en lo referente al importe de las subvenciones por hectárea que se puedan dar en las comunidades autónomas y que van a ser desiguales, dependen del número de expedientes que se hagan en toda España.
En este sentido, el presupuesto para este año serían 4 M€, más otros 6 M€ que se podrían incorporar. Sin embargo, si se sobrepasa el presupuesto, las cantidades establecidas a priori por cada región se verían reducidas aplicando un coeficiente reductor al final,»lo que significa que a los viticultores les puede llegar cantidades inferiores a lo que en principio tenían previsto. Por eso, ASAJA CLM aconseja a los agricultores que hagan sus previsiones correspondientes».
El próximo martes, la sectorial vitivinícola de ASAJA Castilla-La Mancha se reunirá para analizar estas cuestiones, así como para estudiar la próxima campaña de vendimia.
Presupuesto insuficiente
Asimismo, ASAJA CLM considera que el Plan de ayudas del sector vitivinícola diseñado para combatir los efectos del COVID-19 es insuficiente. «La destilación de crisis, el almacenamiento privado y la vendimia en verde pueden ser ineficaces si no se destinan más fondos».
ASAJA CLM recuerda que los fondos de estas medidas no provienen de un presupuesto extraordinario, sino que son fondos del propio sector, contemplados en el Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola (PASVE). La organización agraria lamenta que al campo no llegue ninguna compensación económica para afrontar las consecuencias de la crisis sanitaria como sí están llegando a otros sectores.





