Castilla-La Mancha contará con un Programa Integral de Depuración de aguas residuales en 2027

Así lo anunciaba el presidente regional durante el Acto Institucional del Día Mundial del Agua.

Emiliano García-Page ha anunciado la puesta en marcha, en las próximas semanas, de un ambicioso Programa Integral de Depuración para la región, cuyo objetivo es que la totalidad de las poblaciones de la región tengan un tratamiento correcto de aguas residuales en 2017.

Para ello, se construirán 556 estaciones depuradoras encuaradas en diez grupos de depuración, que beneficiarán a 578 poblaciones con una inversión que superará los 600 millones de euros. Durante la redacción de proyectos y la construcción de las obras se generarán alrededor de 10.000 puestos de trabajo entre empleos diretos e indirectos, ha estimado el presidente regional.

En palabras del presidente castellano-manchego, devolver las aguas limpias «es un asunto de solidaridad». En este sentido, ha recordado que se va a hacer una importante inversión económica que podría destinarse a otras cosas para construir unas depuradoras «que no son rentables políticamente, pero lo vamos a hacer por un compromiso de futuro de lo que somos como tierra, sabiendo bien que de nuestra relación con el agua y el uso que hagamos de ella depende nuestro futuro».

Por otro lado, García-Page ha incidido en la importancia del agua para el desarrollo económico y turístico de Castilla-La Mancha. «Cada hectómetro cúbico que se va de un sitio a otro puede generar en torno a dos mil millones de las antiguas pesetas. Cada hectómetro cúbico es dinero, es materia prima y vida». Por eso, «en Castilla-La Mancha lo primero que tenemos que garantizar es el agua» para que su ausencia no limite nuestro crecimiento.

En otro orden de cosas, el presidente regional ha mostrado también su disposición de alcanzar antes de verano, y a través de un conjunto de reuniones, un acuerdo con Murcia y Valencia en la diputa hídrica.

«Si no lo hacemos entre estas Comunidades Autónomas no lo van a hacer en Madrid», ha afirmado, «pues en Madrid sólo están pensando en votos, unos y otros, y tenemos que ponernos de acuerdo los que tenemos verdaderos problemas con el agua». En este sentido, ha asegurado que busca este consenso «desde la dificultad, pero nunca desde la humillación», pues lo que no pretende bajo ningún concepto «es que nos puedan acusar de maltrato ecológico».

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