Castilla-La Mancha proyecta una cosecha de pistacho de alta calidad pese al descenso productivo en 2026

La entrada en producción de nuevas hectáreas no compensa el impacto de la vecería y las heladas, situando la estimación regional en 8.054 toneladas.

La Comisión Sectorial del Pistacho de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, tras su reciente reunión en Alcázar de San Juan el 22 de julio de 2026, ha presentado las previsiones para la actual campaña. Según los datos analizados, se estima una producción regional de 8.054 toneladas, una cifra que representa una disminución del 27% en comparación con las cerca de 11.000 toneladas que se alcanzaron en el ejercicio precedente. Este retroceso responde principalmente al fenómeno de la vecería, que afecta la alternancia de producción de los árboles, y que este año se ha manifestado con especial intensidad en la variedad Kerman tras el éxito de la cosecha anterior.

A pesar de que se ha registrado la incorporación de 7.765 nuevas hectáreas que han entrado en fase productiva, este incremento de superficie no ha logrado neutralizar la merma causada por las condiciones climáticas. Las heladas de finales de marzo golpearon con dureza diversas explotaciones, especialmente en las provincias de Ciudad Real y Albacete, dejando una huella notable en la variedad Larnaka. A estas circunstancias se suma un adelanto en el ciclo vegetativo del cultivo de entre una y dos semanas, lo que, según ha indicado el portavoz sectorial Ignacio Lobato, provocará una recolección anticipada respecto a los calendarios habituales.

En términos de sanidad vegetal, el escenario es notablemente optimista. La ausencia de problemas fitosanitarios de relevancia y unas condiciones meteorológicas que, salvo episodios puntuales de pedrisco, han sido propicias para el fruto, permiten augurar un pistacho de excelente calidad. Este rigor en el desarrollo del cultivo se complementa con la expansión constante del sector en la región, que en 2025 ya alcanzaba las 68.311 hectáreas plantadas. Actualmente, la superficie en producción se sitúa en 24.164 hectáreas, de las cuales 17.848 hectáreas operan bajo régimen de secano y 6.316 hectáreas cuentan con regadío, lo que supone un crecimiento del 47% en la extensión productiva en solo un año.

Castilla-La Mancha refuerza además su posición de vanguardia en sostenibilidad, ya que aproximadamente el 40% del volumen total corresponde a pistacho ecológico. Esta especialización no solo convierte a la comunidad en el referente indiscutible de España, sino también en un actor de peso a nivel internacional. El posicionamiento estratégico de la región se verá favorecido por el contexto global del mercado, dado que se prevén descensos productivos superiores al 40% en potencias como EEUU e Irán, según las métricas de la INC. Esta coyuntura internacional, unida a la excelencia del producto local, permitirá consolidar el liderazgo del pistacho castellanomanchego en los mercados más exigentes.

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