El sector de la construcción y las actividades profesionales lideran el crecimiento regional, mientras el pequeño comercio acumula una pérdida de 147 trabajadores en lo que va de año
El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en Castilla-La Mancha cerró el mes de septiembre con un total de 151.661 afiliados, lo que supone un incremento de 289 personas respecto al mes de agosto. Según los datos difundidos, la región mantiene una tendencia positiva en el cómputo global, acumulando un aumento de 1.961 autónomos desde enero de 2026, cuando la cifra se situaba en 149.700 trabajadores.
Sin embargo, este crecimiento general oculta una brecha sectorial significativa. Mientras sectores como la educación, la construcción y las actividades profesionales muestran un dinamismo al alza, las actividades tradicionales enfrentan dificultades. En septiembre, el sector de la Educación lideró las altas con 192 nuevos afiliados, seguido por la Construcción con 166, las Actividades Sanitarias con 68, las Actividades Profesionales con 66 y el Transporte con 48.
En contraste, la Hostelería y el Comercio han sufrido un retroceso notable. La hostelería perdió 250 autónomos en el último mes, situándose en 12.776 afiliados, mientras que el comercio registró una caída de 75 trabajadores, alcanzando los 28.634. Esta última cifra es especialmente preocupante al acumular una pérdida de 147 autónomos desde el inicio del año.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España, ha advertido sobre la naturaleza de este crecimiento: «Castilla-La Mancha sigue ganando autónomos, pero tenemos que mirar qué actividades están sosteniendo ese crecimiento». Abad subrayó que el reto reside en «acompañar las nuevas actividades que están creciendo y, al mismo tiempo, evitar que el pequeño comercio siga perdiendo peso», recordando que en los municipios rurales, la desaparición de negocios implica una pérdida directa de servicios y oportunidades para fijar población.






