Supone una exhaustiva radiografía del sector vitivinícola de la región que ha sido elaborado tras meses de consulta y estudio de la actividad de este sector.
Tal y como afirma el presidente de Cooperativas, Ángel Villafranca, «este inédito estudio permite posicionar, por primera vez, a las bodegas cooperativas de Castilla-La Mancha en la cadena de valor y demostrar su fortaleza». En este punto el presidente de la organización afirma que «Castilla-La Mancha no puede entenderse como región sin hablar de sus viñedos, de su vino y de las bodegas cooperativas, como herramientas estratégicas de desarrollo económico del medio rural».
La publicación consta de 140 páginas en las que se analiza pormenorizadamente el sector cooperativo vitivinícola de Castilla-La Mancha desde distintos parámetros: la cadena de valor, superficie y explotaciones vitícolas, materia prima, producción de vinos y transformados de uva, existencias de campaña, comercialización y mercados, consumo de vino, precios, dimensión de las bodegas en Castilla-La Mancha, análisis económico y financiero y el estado sobre el valor añadido en bodegas cooperativas.
En la presentación se han ofrecido valiosos datos sobre el sector: Castilla-La Mancha concentra el 46% de la superficie del viñedo español, el 14% del europeo y el 6% del mundial; las bodegas cooperativas de Castilla-La Mancha concentran en 2013 el 67,5% de la superficie de viñedo cultivada en la región, el 31% de la española, el 9,2% de la UE y 4,1% de la mundial.
Prácticamente el 32% de la uva para vinificación de España entra en bodegas cooperativas de Castilla-La Mancha, generando el 75,4% de la producción vitivinícola de la región (el 76% del mosto y el 73% de vinos), produciendo y comercializando el 33% del vino español, el 9,3% de la producción de vinos de la UE y el 5,25% de los vinos del mundo.
Se ha detectado un incremento notable de las ventas dentro del territorio intracomunitario, ya que casi el 82% de lo que se exporta va a la UE. En cuanto al consumo, el estudio determina que «aún hay mucho camino por recorrer en la cultura del vino, especialmente en la sensibilización y la animación al consumo». En este sentido Castilla-La Mancha se encuentra a la cola de las Comunidades Autónomas consumidoras de vino, con un consumo de 6,11 litros per cápita y un gasto de 10,66 euros per cápita en el año 2011.
Respecto a los precios, el incremento de valor en el producto comercializado hacia vinos embotellados y especializados, como pueden ser los espumosos, generan un incremento exponencial en el precio final del precio por producto. Y si se atiende a la dimensión de las bodegas en Castilla-La Mancha, las 10 primeras bodegas cooperativas en facturación de la región, en el año 2012, concentran el 17,2% del valor comercializado.
Finalmente, atendiendo a las cifras económicas, entre 2007 y 2011 el sector cooperativo ha pasado de una situación crítica a 2007 a una situación de estabilidad financiera en 2011. La solvencia a corto plazo está garantizada, ha mejorado la calidad de la deuda, derivada por la bajada de la financiación y la reducción de los tipos de interés.





