El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado el proyecto de ley que contempla diferentes medidas que impedirán «en la práctica» que se acometan proyectos de fracking en la comunidad, normativa que tendrá que ser ahora aprobada en las Cortes regionales.
El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha anunciado hoy en rueda de prensa la aprobación del proyecto de ley por el que se establecen medidas adicionales de protección de la salud pública y del medio ambiente para la exploración, investigación o explotación de hidrocarburos utilizando la técnica del fracking.
«Se trata del proyecto de ley por el cual en la práctica se impide esta técnica», ha aseverado el consejero y, para ilustrarlo, ha señalado que la normativa obligará a que las empresas que quieran realizar este tipo de proyectos ofrezcan una garantía financiera de los posibles riesgos medioambientales y «saben que son muy grandes».
Martínez Arroyo ha explicado que Castilla-La Mancha será la quinta comunidad autónoma que regulará en contra del fracking, si bien el proyecto de ley ha sido redactado de manera que no quepa recurso por parte del Gobierno central, lo que sí ha ocurrido en otras regiones.
Con ello, ha deseado que la normativa salga adelante con consenso de los tres grupos parlamentarios del PP, el PSOE y Podemos en las Cortes de Castilla-La Mancha y ha defendido que, con esta ley, el Gobierno autonómico «se pone de parte de la prudencia frente a la temeridad», ya que el fracking es una práctica «compleja de la que no se conocen todos sus efectos y, por lo tanto, todos sus riesgos».





