El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha aplaudido la posibilidad de que, este viernes, una vez haya vuelto el rey Felipe VI de su visita oficial a Marruecos, el Gobierno de España pueda plantear oficialmente la celebración de Elecciones Generales “si es posible, a finales de abril”.
Así lo ha avanzado el jefe del Ejecutivo autonómico durante la presentación del nuevo proyecto arquitectónico del Centro de Promoción de la Artesanía de Castilla-La Mancha, que se ha llevado a cabo este jueves en Toledo. Un acto en el que también han participado, entre otros, la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco; el presidente de la Federación de Artesanos de Castilla-La Mancha (FRACAMAN), Roberto Perea; el arquitecto del proyecto, Francisco Javier Alguacil; y la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón.
El presidente regional ha asegurado que la celebración de Elecciones Generales será “un acto que aprecia a la política” y una buena oportunidad “para que puedan pronunciarse los españoles y españolas”, algo que “siempre es sano y razonable”, además de servir para que la ciudadanía “hable con claridad, sin la discusión y la duda de lo que nos une, que es el país”.
Asimismo, García-Page ha hecho hincapié en que la convocatoria de elecciones dejará “muy claro que la autodeterminación no nos va a dividir a la inmensa mayoría de los españoles ni a los que creemos en la Constitución y nos definimos como constitucionalistas”, al mismo tiempo que terminará con “la coartada y el argumento contra el Gobierno” esgrimida por ciertas fuerzas políticas y por “quienes pensaban que el Gobierno se define por agarrarse al poder al precio que sea”.
“A algunos se les acaba de caer la coartada de la separación por la autodeterminación, del jefe de campaña y del agarrarse al poder como fuera”, ha subrayado García-Page.
En esta misma línea, el presidente del Gobierno de Castilla-La Mancha ha recalcado que “este país lleva muchos siglos autodeterminado, lleva muchos siglos configurándose y definiéndose” y que “cuando algunos hablan de pluralidad en España, se refieren a la de cuatro décadas”, pero “en realidad, cuando hablamos de pluralidad, este país puede presumir como ninguno”.






