Las vacaciones de Semana Santa, que comenzará este viernes y terminará el domingo 21 de abril, plantea incertidumbre en cuanto a la predicción, pero parece que lo más probable es que el tiempo estable y las temperaturas más altas de lo normal predominen hasta el Domingo de Ramos y al final de ese día llegue un frente por Galicia que dejará precipitaciones generalizadas, al menos lunes y martes, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
En concreto, el viernes «tan solo» se esperan «algunas» precipitaciones en el Cantábrico oriental y en la vertiente norte de Pirineos mientras que en el este de Cataluña, Mallorca y Menorca se esperan intervalos nubosos con posibilidad de chubascos en las islas. Ese día la cota de nieve estaría por encima de 1.200 metros. Sin embargo, al final del sábado aumentará la nubosidad por el oeste.
Las temperaturas diurnas aumentarán en la mayor parte de la Península y no se esperan cambios significativos en el resto y los archipiélagos. El viento soplará del norte en el valle del Ebro, Pirineos, noreste de Cataluña y norte de Baleares con intervalos de fuerte el viernes que disminuirán el sábado.
Entre el Domingo de Ramos y el Martes Santo, la AEMET prevé que «buena parte» de la Península estará afectada por la llegada de un sistema frontal que entrará desde el Atlántico.
La incertidumbre sobre la evolución atmosférica «crece considerablemente» para el periodo entre el miércoles y el viernes, pero a día de hoy, la AEMET considera «probable» que un nuevo frente atlántico entre por el oeste de la Península y la inestabilidad aumente de forma generalizada.
Las precipitaciones, en forma de lluvias o chubascos, se podrían presentar en casi cualquier punto de la Península siendo más probables hacia el noroeste y menos probables en el sureste y Baleares. En Canarias no se esperan cambios significativos para esos días.






