Los miembros del Consejo de Gobierno deberán comparecer ante las Cortes de Castilla-La Mancha para informar de su situación económica y patrimonial.
Un hecho que convierte a la región en pionera y que ayer celebró García-Page, aunque insistió en que él no está obligado a comparecer en las Cortes pues ya presentó su declaración de bienes y ya ha sido nombrado presidente.
La razón de esta medida de transparecia, explicó el presidente, es que antes de que juren o prometan su cargo, las Cortes conozca los ingresos y el patrimonio de los nuevos consejeros, así como si existiera alguna incompatibilidad para ejercer el cargo.
Esta medida pionera en las asambleas legislativas españolas pretende «acercar el Parlamento a los ciudadanos y conseguir la máxima transparencia en el uso de los fondos públicos».
La comparencia se producirá ante la Comisión parlamentaria que tenga encomendada las materias que se correspondan con las competencias de la Consejería para la que el miembro del Consejo de Gobierno haya sido designado. Esta convocatoria se producirá en el mismo día en que se publicquen los decretos de nombramiento y la sesión se celebrará en el segundo día hábil siguiente. A tal fin la Presidencia de las Cortes utilizará los medios adecuados que garanticen la debida constancia de la convocatoria.
El día antes de su comparecencia, los consejeros deberán presentar en el registro de las Cortes sus declaraciones de renta de los últimos cinco años, salvo que las mismas ya consten en los archivos de la Cámara. Igualmente, deberán presentar el curriculum vitae.
Concluida la exposición, se abrirá un turno de preguntas que versarán, exclusivamente, sobre el objeto de la convocatoria.
Con todo, la comparecencia de los consejeros se producirá el miércoles, día 8, y la toma de posesión tendrá lugar el próximo jueves, 9 de julio, en el Palacio de Fuensalida, sede del Gobierno regional.





