Las tapas de la gastronomía más tradicional, han servido como carta de presentación para el acompañamiento de algunos de los vinos blancos y tintos jóvenes.


Gijón ha sido la ciudad asturiana elegida por el Consejo Regulador para la promoción estival de los vinos manchegos. Una presentación que ha comenzado con la primera de las mesas redondas que ha versado sobre la situación de la viticultura en España, analizando en particular el caso de la Denominación de Origen La Mancha. Seguidamente los asistentes participaron en la degustación libre de algunos de los vinos armonizados con la gastronomía tradicional manchega.
Las tapas de la gastronomía más tradicional como las migas manchegas, el pisto, el asadillo o el ajo arriero, han servido como carta de presentación para el acompañamiento de algunos de los vinos blancos y tintos jóvenes, además de crianzas y rosados más laureados en los Premios concedidos por el Consejo Regulador Denominación de Origen La Mancha. Así, los participantes, se han sorprendido del potencial aromático y frutal de aquellos blancos de corte más internacional como la blanca chardonnay, junto a variedades de uva más autóctonas y manchegas, como la airén o la tinta tempranillo. «En los últimos años se ha mejorado mucho en calidad y el precio sigue siendo competitivo por eso resultan interesantes los vinos manchegos en el norte, donde además se consumen y se aprecia probar vinos diferentes», ha comentado uno de los participantes.
Talleres y concursos de cata, degustaciones de más de 100 referencias de marcas de calidad junto a novedosas actividades como la jornada dedicada a desmitificar los tópicos sobre los gustos de la mujer y el vino completan la oferta del intenso maratón de 48 horas dedicado al vino y su cultura, del 15 al 16 de julio en Gijón.





