El que hace siete días fuera presentado como nuevo Ministro de Cultura y Deporte, Máxim Huerta, ha dimitido públicamente hace escasos minutos por el escándalo de fraude fiscal al que fue condenado , asegurando, eso sí, que es “inocente”.
Y que lo que hizo en el pasado “era lo que se debía hacer”, un sistema, ha dicho, que estaba muy extendido en varios sectores profesionales, entre ellos en el ámbito del periodismo, como es crear una sociedad cuyo único fin era recibir los fondos pagados al periodista, permitiendo así tributar por el impuesto de sociedades y no por el IRPF.
En este sentido, el exministro hacía hincapié en que fue posterior que Hacienda comenzara a perseguir este tipo de sistema, exigiendo por ende que todo lo recibido por la sociedad estuviera sometido al IRPF.
Así, reconoce que ha tenido que pagar dos veces, primero la multa a la que debió someterse por este hecho y, en esta ocasión, verse obligado a dejar la cartera de Cultura y Deporte del Gobierno de Pedro Sánchez.
“Me voy para que el ruido de toda esa jauría no rompa el proyecto de Pedro Sánchez”. Con estas palabras, Huerta se refería a la persecución tributaria, asegurando que “ama la cultura” y su dimisión se debe a que quiere seguir trabajando desde fuera por y para la misma, ya que, ha afirmado, desde dentro “se partiría” y no aportaría lo que merece este Ministerio.





