El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha exigido el respeto absoluto a la separación de poderes y a la independencia del Poder Judicial, calificándola como la «esencia de la Democracia». Durante su intervención previa al Solemne Acto de Apertura de Tribunales con motivo del inicio del Año Judicial en la región, Núñez ha subrayado que la labor de los jueces debe ser respetada y sus sentencias acatadas, independientemente de la opinión política que estas susciten.
El líder regional del PP ha señalado directamente a los gobiernos socialistas por lo que considera un ataque «permanente» a la independencia judicial y una invasión de su espacio institucional. Según Núñez, esta situación no se limita al ámbito de la justicia, sino que también afecta a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. En este sentido, ha denunciado que se están poniendo «tremendas dificultades» al trabajo de la Policía y la Guardia Civil para garantizar el orden y la convivencia en el país.
Núñez ha hecho hincapié en la responsabilidad compartida de estas acciones, afirmando que «tan culpables son los que lo están impulsando desde el gobierno como los que con su voto lo están respaldando» desde las instituciones territoriales. Por ello, ha defendido la necesidad de un cambio de gobierno tanto en España como en Castilla-La Mancha para modificar el rumbo de la política actual, el respeto al Estado de Derecho y la atención a problemas territoriales como la situación de los ciudadanos en Ceuta.
En el plano económico y social, el presidente del PP ha alertado sobre el encarecimiento del coste de vida, señalando que la cesta de la compra y el combustible están «por las nubes». Núñez ha destacado que, durante la etapa de gobierno socialista en Castilla-La Mancha, la inflación se ha disparado un 49,2% en los últimos diez años. Asimismo, ha recordado que la tasa de pobreza en la comunidad autónoma se sitúa ya en el 34%, llegando a afirmar que la región es hoy «más pobre que Bulgaria».
Finalmente, el dirigente popular ha concluido que el cambio de gobierno es la «única forma» de abordar otros problemas críticos para la región, como la falta de agua en el sector agrario y la gestión de las listas de espera sanitarias, con el objetivo de que el país cambie en una dirección que garantice la convivencia y el respeto institucional.






