En el marco del Día Mundial del Desarrollo Rural, la entidad destaca la labor de su Servicio de Apoyo a Familias en más de un centenar de municipios regionales.
El lugar de nacimiento o residencia no debe suponer un obstáculo para el ejercicio de los derechos fundamentales. Con este firme mensaje, Plena inclusión Castilla-La Mancha se ha adherido a la campaña nacional #AtenciónALasFamilias, coincidiendo con la celebración este lunes del Día Mundial del Desarrollo Rural. La federación denuncia que la falta de recursos especializados y las dificultades de transporte siguen limitando la calidad de vida de las familias con personas con discapacidad intelectual o del desarrollo en las zonas más despobladas de la región.
Para hacer frente a esta realidad, el Servicio de Apoyo a Familias (SAF) se ha consolidado como un recurso vital desde su creación en el año 2006. Este servicio gratuito, que ofrece desde orientación técnica hasta acompañamiento emocional, cuenta actualmente con la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y las Diputaciones de Albacete, Ciudad Real y Toledo. Gracias a este respaldo, tres equipos profesionales operan de manera estable para dar respuesta a las necesidades de los hogares castellanomanchegos, independientemente de su ubicación geográfica.
La efectividad del modelo es palpable en el alcance territorial logrado desde el comienzo de 2024. El SAF ha intervenido en un total de 125 municipios de la región: 67 en la provincia de Toledo, 30 en Ciudad Real, 18 en Albacete, 5 en Cuenca y 5 en Guadalajara. Estas cifras evidencian la necesidad de seguir acercando apoyos especializados al entorno rural, priorizando especialmente a aquellas familias que no cuentan con asociaciones de referencia en su zona de residencia.
La estrategia de intervención de Plena inclusión Castilla-La Mancha apuesta por la flexibilidad, combinando la atención presencial con la teleintervención y el desplazamiento de los profesionales a los hogares cuando es necesario. Este enfoque, basado en el Enfoque Centrado en la Familia, permite elaborar Planes de Apoyo Familiar personalizados que reducen el impacto de la distancia física. El objetivo es eliminar las barreras de movilidad y asegurar que el tiempo de respuesta y la calidad del apoyo sean equiparables a los que se reciben en los núcleos urbanos.
La situación de vulnerabilidad en el campo viene corroborada por informes como el de CERMI de 2025 y la encuesta EDAD 2020, que estiman que cerca de un millón de personas con discapacidad residen en el medio rural en España, enfrentándose a una brecha digital y laboral más acentuada. Ante este panorama, la federación, que aglutina a 65 asociaciones y representa a más de 9.000 personas, insiste en que las administraciones deben seguir impulsando recursos de proximidad que garanticen la igualdad de oportunidades y el bienestar emocional de todas las familias.






