Ante las previsiones de un verano extremadamente cálido, la organización agraria recuerda la obligatoriedad legal de proteger a los trabajadores y advierte de sanciones que superan los 900.000 euros.
La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real ha emitido una alerta dirigida a los profesionales del sector ante la llegada de condiciones climáticas extremas. Según los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se espera un periodo estival con temperaturas significativamente superiores a la media habitual durante los meses de junio, julio y agosto. Esta situación climática representa un desafío crítico para la seguridad y salud de miles de operarios que ejecutan sus labores a la intemperie, expuestos de forma directa a la radiación solar.
Desde la organización se hace hincapié en que el estrés térmico es una amenaza latente que depende de múltiples variables. No solo influye el termómetro, sino también la humedad relativa, el esfuerzo físico exigido y la duración de la jornada. Por ello, ASAJA Ciudad Real insta a los empleadores a reorganizar los calendarios de trabajo, priorizando las tareas en las franjas horarias de menor impacto térmico y minimizando las actividades que requieran una alta exigencia física durante las horas centrales del día.
La prevención se fundamenta en pautas esenciales como la hidratación constante, el uso de prendas transpirables de colores claros y el establecimiento de descansos frecuentes en zonas de sombra. El sindicato agrario advierte de que síntomas como el mareo, la desorientación o la piel seca y caliente son señales de alerta ante un posible golpe de calor, una emergencia médica que exige intervención inmediata. La vigilancia mutua entre compañeros resulta vital en estas condiciones de vulnerabilidad ambiental.
En el plano normativo, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social ya ha iniciado el envío de comunicaciones para recordar el cumplimiento estricto de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Según el artículo 14.2 de dicha norma, el empresario es el máximo garante de la integridad física de su plantilla. Ignorar estas disposiciones no solo pone en peligro vidas, sino que acarrea graves consecuencias económicas. Las infracciones calificadas como graves oscilan entre los 2.451 y 49.180 euros, mientras que las muy graves pueden alcanzar la cifra de 983.736 euros.
Para facilitar el cumplimiento de esta legalidad, ASAJA Ciudad Real ha reforzado su Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Este departamento ofrece asesoramiento técnico para elaborar los planes de prevención obligatorios y evaluar los riesgos específicos de cada explotación agrícola o ganadera. La entidad anima a todos sus asociados a revisar sus protocolos internos de manera urgente para asegurar un entorno de trabajo protegido frente a la intensidad del calor estival.






