Sara Carbonero, Fernando Morientes y Jesús Fuentes Lázaro reciben la máxima distinción regional en un emotivo acto celebrado en Cuenca.
La ciudad de Cuenca se ha convertido en el escenario de un solemne reconocimiento a la identidad y el talento regional con la entrega de las Medallas de Oro de Castilla-La Mancha. En una ceremonia marcada por la emotividad, el Ejecutivo autonómico ha puesto en valor el compromiso de personalidades que han llevado el nombre de la comunidad más allá de sus fronteras, destacando especialmente la vinculación de los premiados con sus municipios de origen y los valores de la tierra manchega.
La periodista Sara Carbonero ha protagonizado uno de los momentos más destacados al recoger su galardón, ofreciendo un discurso centrado en la importancia de las raíces y la familia. La comunicadora toledana ha reivindicado su pueblo, Corral de Almaguer, como su refugio seguro y ha recordado una infancia marcada por los viñedos y las tradiciones locales. En un tono íntimo y profesional, Carbonero ha invocado la figura de Miguel de Cervantes para definir el carácter de una región que calificó como austera y resistente, dedicando la medalla a sus seres queridos y, de forma muy especial, a su madre fallecida, cuya última conversación tuvo lugar precisamente sobre este reconocimiento hospitalario.
Por su parte, el exfutbolista Fernando Morientes ha recibido también la Medalla de Oro, resaltando que Castilla-La Mancha ha dejado de ser un punto geográfico para convertirse en su verdadero hogar. El deportista ha rememorado sus primeros años en Sonseca, donde se instaló a los cinco años en la Casa Cuartel de la Guardia Civil. Según ha expresado, fue en ese entorno donde asimiló principios fundamentales como el sacrificio y el trabajo en equipo, valores que han guiado su carrera profesional. Morientes también ha tenido palabras de gratitud para su etapa juvenil en Albacete y ha reafirmado su voluntad de seguir representando con orgullo a la comunidad en el ámbito público.
El acto también ha servido para rendir un homenaje póstumo a Jesús Fuentes Lázaro, quien desempeñó el cargo de presidente de la Junta de Comunidades durante la etapa fundacional de la autonomía. Su viuda, María Ángeles Gómez, ha sido la encargada de recoger una distinción que reconoce el servicio público y el papel institucional de Fuentes en la historia regional. En total, la jornada ha sumado la entrega de tres Medallas de Oro, 13 nombramientos de Hijas e Hijos Predilectos, seis distinciones de Hijas e Hijos Adoptivos y 14 Placas de Reconocimiento al Mérito Regional, consolidando un mapa de excelencia ciudadana en todo el territorio.






