La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT en Castilla-La Mancha denuncia el estado de la negociación colectiva del sector de la Hostelería en Castilla-La Mancha, en concreto, el bloqueo de los convenios colectivos de Cuenca, Albacete y Toledo.
La secretaria general de esta federación, Ana González, detallaba que en Guadalajara y Ciudad Real las condiciones están reguladas hasta diciembre de 2026 y de 2027, respectivamente. No ocurre así en el resto de provincias, siendo especialmente grave el caso de Cuenca, donde los trabajadores y trabajadoras llevan años sin convenio colectivo, lo que paraliza de manera importante el avance de las mejoras. La situación en Toledo también resulta preocupante para el sindicato ya que aquí la Hostelería lleva sin convenio desde 2024, mientras que en Albacete la última subida fue en 2025.
Ana González ponía el acento en que se trata de un sector marcado por la precariedad y las irregularidades. “Son muy frecuentes las jornadas parciales; en muchos casos, estamos hablando de jornadas parciales falsas en las que la persona trabajadora se ve obligada a hacer una jornada completa o superior a la pactada, cobrando y cotizando las horas restantes de forma irregular”.
Apuntaba igualmente que es uno de los sectores donde más ocultas están las horas extras y donde menos se abonan y cotizan, con fines de semana y festivos que son cobrados como cualquier otro día de la semana. “Ya es hora de que en la Hostelería se reconozca, como en otras muchas actividades, que trabajar un sábado o un domingo no pueden cobrarse igual que un lunes”, aseguraba la responsable regional de FeSMC UGT Castilla-La Mancha.
En la comunidad autónoma hay cerca de 35.000 personas que trabajan en la Hostelería, siendo Toledo y Cuenca las provincias que aglutinan el mayor número. Para todas ellas, el sindicato exige -y así lo está trasladando a las mesas- un aumento de sus retribuciones, la reducción de la jornada laboral, una mejor regulación de los festivos y fines de semana trabajados, la reducción de la temporalidad y la implantación y aplicación de medidas para la conciliación.
Pedía a la patronal que se siente en la mesa a negociar la mejora de las condiciones de estos trabajadores y trabajadores ya que solo así se podrá resolver el problema de puestos vacantes que hay en el sector así como su excesiva precariedad.






