La brecha entre el discurso oficial y la realidad asistencial fractura la gestión sanitaria en Tomelloso

Mientras la Consejería de Sanidad defiende un momento histórico para el sistema público, los pacientes denuncian esperas de hasta dos años y falta de facultativos.

El pasado 25 de mayo, durante el acto de clausura de unos cursos destinados a la formación de directivos sanitarios, el Consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, realizó una defensa cerrada de la situación actual del sistema sanitario en Castilla-La Mancha. Según el responsable regional, la sanidad pública atraviesa su mejor momento histórico, fundamentando esta afirmación en las cifras de presupuesto, la inversión en infraestructuras y la adquisición de nueva tecnología. Estas declaraciones, marcadas por un tono optimista, ya habían sido adelantadas a finales de abril en una entrevista para el Anuario ConSalud 2026.

Sin embargo, este relato oficial colisiona frontalmente con la experiencia diaria de los usuarios en la comarca de Tomelloso, donde la gestión de los recursos públicos es duramente cuestionada. La percepción a pie de hospital dista significativamente de las estadísticas presentadas en los despachos, evidenciando lo que los afectados califican como una profunda incompetencia. En este sentido, se recuerda que las infraestructuras y tecnologías de las que presume la administración no constituyen un éxito político extraordinario, sino el cumplimiento de la obligación básica de gestionar los impuestos de los contribuyentes para garantizar una atención digna y ágil.

La realidad técnica del sistema muestra deficiencias que se han cronificado con el tiempo. Los pacientes se enfrentan actualmente a listas de espera que alcanzan los casi dos años para la realización de determinadas pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas o consultas con especialistas. A esta situación se suma la desaparición de las citas directas, obligando a los usuarios a un sistema de cita en diferido que genera incertidumbre y retrasa el inicio de los tratamientos.

El colapso también es visible en la Atención Primaria, donde la inmediatez de las consultas ha quedado en el olvido. En la actualidad, las citas con el médico de cabecera sufren demoras de entre una y dos semanas, una ineficacia que está derivando en un aumento de las privatizaciones encubiertas mediante el uso de clínicas privadas como parche para descongestionar el sistema público. Esta falta de agilidad administrativa afecta tanto a las pruebas básicas como a las consultas de especialidad, alejando al ciudadano de una cobertura sanitaria eficiente.

Respecto al capítulo de Recursos Humanos, el Consejero ha destacado un incremento de 13.000 profesionales sanitarios en comparación con los datos de 2015. No obstante, desde la comarca se señala que, de ser real esta cifra, solo demostraría una nefasta capacidad organizativa y una distribución errática de los efectivos, dado que la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Tomelloso continúa sufriendo una carencia acuciante de médicos facultativos y una preocupante falta de previsión para cubrir las necesidades reales de la población.

Ante lo que consideran una visión distorsionada de la realidad, se ha invitado formalmente a Jesús Fernández Sanz a abandonar la propaganda institucional y visitar el Servicio de Atención al Usuario del Hospital de Tomelloso. El objetivo es que el Consejero compruebe personalmente la saturación de estas oficinas, donde los pacientes se ven obligados a interponer reclamaciones sistemáticas tras salir de sus consultas, recibiendo así el baño de realidad necesario para ajustar la gestión política a las necesidades urgentes de la ciudadanía.

Compartir en :