El subdelegado David Broceño destaca la importancia estratégica de la provincia y fija como meta principal la ausencia total de víctimas mortales
El subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, ha dado a conocer los detalles del dispositivo de seguridad diseñado para la Operación Especial 1º de Agosto. Esta movilización, bajo la supervisión de la Dirección General de Tráfico, se iniciará a las 15:00 horas del viernes 31 de julio y concluirá a las 24:00 horas del domingo 2 de agosto.
El operativo responde a la gran afluencia prevista por el inicio de las vacaciones de agosto, el retorno de quienes finalizan su descanso en julio y los traslados recurrentes del fin de semana.
La provincia de Ciudad Real ejercerá de nuevo como un nodo estratégico de comunicación para miles de conductores que se dirigen hacia Andalucía y el Levante. Según ha explicado Broceño, se prevé una intensidad circulatoria elevada en vías de gran capacidad como la A-4 y la A-43.
Tomando como referencia datos de años anteriores, el subdelegado advirtió sobre posibles retenciones en la A-4, similares a las registradas un sábado por la mañana en la campaña equivalente, instando a los usuarios a mantenerse informados sobre el estado de las vías.
En cuanto a la siniestralidad, el reto marcado para este año es revalidar el balance de la Operación Especial de 2025, que se saldó sin víctimas mortales ni hospitalizaciones en el territorio provincial. Aunque en aquella ocasión se produjeron accidentes con daños materiales y varios heridos leves, el compromiso de las autoridades es maximizar la vigilancia para evitar cualquier tragedia. Broceño insistió en que el principal éxito del dispositivo será que todos los desplazamientos concluyan sin incidentes que lamentar para las familias.
Para facilitar la fluidez y seguridad en carretera, se contará con la presencia de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y recursos técnicos especializados. El subdelegado apeló a la responsabilidad individual, recomendando la revisión previa del automóvil y el respeto estricto a las normas de seguridad, como evitar el uso del teléfono móvil y no conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. En sus palabras, la planificación y la prudencia son esenciales, pues el objetivo es que el viaje sea solo el preludio de un periodo de descanso seguro.






