Con un adelanto de más de una semana y una calidad sanitaria envidiable, la histórica cooperativa manchega arranca una campaña que prevé recolectar cerca de 70 millones de kilos de uva.
Las noches de Villarrubia de los Ojos han empezado a refrescar con el ajetreo de los tractores y el aroma a mosto fresco. La cooperativa El Progreso, todo un emblema en Castilla-La Mancha y la entidad más veterana de España en su sector, ha decidido que este año las uvas no podían esperar más. Durante la madrugada del domingo 2 al lunes 3 de agosto, los remolques comenzaron a llenarse con las variedades Chardonnay y Sauvignon Blanc, marcando un adelanto de más de ocho días si echamos la vista atrás a la campaña anterior.
El presidente de la entidad, Jesús Julián Casanova, no oculta su satisfacción con el estado del fruto en este inicio de cosecha. Con unos 13 grados de alcohol y una acidez de 6, la uva ha llegado a su punto de maduración ideal, presentándose en un estado sanitario impecable. Tras realizar varias prospecciones en el campo el pasado viernes, los técnicos confirmaron que variedades como el Verdejo y el Macabeo también estaban listas para pasar por la bodega. La previsión es que, antes de que termine esta semana, se unan a la tarea las tintas de maduración temprana, con el Tempranillo de secano y la Garnacha como protagonistas.
Este ritmo frenético no parece ser un hecho aislado en el calendario agrícola de este ejercicio. Se espera que incluso la variedad Airén, la más abundante en los viñedos de la cooperativa, comience a recolectarse en el mes de agosto en lugar de septiembre, confirmando una generalización de la cosecha adelantada. En cuanto a los números globales, aunque en el campo siempre impera la prudencia, se estima que la producción total rondará los 70 millones de kilos, una cifra que podría situarse algo por debajo de la media habitual, pero que destaca por la excelente salud de la uva cosechada.
El arranque de El Progreso es solo la punta del iceberg para el grupo VIDASOL, que aglutina a varias potencias vitivinícolas de la región. Se prevé que la próxima semana se sumen al trabajo el resto de cooperativas del grupo: Los Pozos de Daimiel, ÓleoVinícola Campo de Calatrava de Bolaños de Calatrava y la toledana Cristo del Prado de Madridejos. De este modo, el corazón de la provincia de Ciudad Real y parte de Toledo se coordinan en un esfuerzo colectivo para dar salida a una de las mayores exportaciones de vino de Europa.
Aprovechando el inicio de la actividad, el sector ha querido alzar la voz frente a las recientes polémicas mediáticas que han generado malestar entre los viticultores. Casanova ha lamentado las afirmaciones vertidas el pasado julio en el programa Comando DAG de TVE, donde se cuestionaron los beneficios del consumo moderado de vino. El presidente ha recordado que existen estudios de prestigio internacional, como el PREDIMED, la Fundación FIVIN o investigaciones de la Universidad de Navarra, que avalan las propiedades de los antioxidantes y polifenoles del vino. Estos trabajos defienden que, dentro de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable, el vino sigue siendo un aliado cultural y gastronómico con base científica.






