Una campaña que pide a los propietarios de animales, el respeto ciudadano para acabar con un problema que origina un gran número de denuncias de los vecinos. Y es que mensualmente se recogen hasta 5 mil kilos de excrementos.
Los excrementos caninos depositados en la vía pública constituyen hoy en día un grave problema, según la primera teniente de alcalde y concejala de Medio Ambiente Amalia Gutiérrez, que afirmó que el principal objetivo de esta campaña es el de sensibilizar a los propietarios de los perros de la obligación que tiene de recoger los excrementos que depositan en las vías públicas. Además de dificultar la prestación de unos servicios de limpieza viaria de calidad, representa un riesgo importante para la integridad física de los ciudadanos, ya que pueden ocasionar deslizamientos y caídas, constituyendo además un peligro potencial de contagio de enfermedades graves, especialmente para los más pequeños que en sus juegos entran fácilmente en contacto con los pavimentos de calles, plazas y parques infantiles.
A pesar de reconocer que cada día hay una mayor sensibilización con este asunto, manifestó que existen todavía muchas personas que no cumplen con sus obligaciones y su actitud provoca que se dañe la imagen de la ciudad y se puedan originar problemas de salud.
La responsable del área de Medio Ambiente, informó que según recoge la Ordenanza Municipal sobre Protección de la Convivencia ciudadana y Prevención de Actividades Antisociales, en su artículo 38, los dueños o responsable de los animales, deberán recoger los excrementos sólidos que los mismos depositen para llevarlos a un contenedor de basura, encerrados en una bolsa de plástico, y que su no cumplimiento se considera una infracción leve que podría ser castigada con sanciones de entre 30 y 600 euros.
Amalia Gutiérrez, reveló que además de la campaña informativa, se construirá un espacio concreto, exclusivo para que los perros puedan hacer sus necesidades, que estará ubicado en la zona este de la ciudad, junto al parque de especies autóctonas.
Por su parte, Jesús Ángel López, dio a conocer datos facilitados por la empresa municipal de limpieza, según los cuales, se llegan a recoger en Villarrobledo entre 4.000 y 5.000 kilos de excrementos caninos mensualmente, acumulándose principalmente en las zonas peatonales y parques, llegando a ocasionar resbalones y caídas de distinta consideración.



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