UGT y CCOO Albacete han hecho hoy un llamamiento a las empresas de la provincia para que refuercen la prevención de los riesgos laborales y velen de manera más seria y comprometida por la salud y seguridad de sus trabajadores y trabajadoras. Así lo han indicado en rueda de prensa después de analizar las cifras de siniestralidad laboral, cifras que hablan de una “grave situación” y de un total de 14 personas fallecidas en sus puestos de trabajo en 2025.
Los secretarios generales de UGT y CCOO Albacete, Francisco Javier González y Paco Gómez, consideran muy preocupante que en la provincia estén aumentando los accidentes de trabajo, un 7,1% respecto a 2024, y que en sectores como la construcción -debido a las caídas en altura- los siniestros hayan subido un 23%. Los datos no son más alentadores en el caso de los accidentes in itinere. En este apartado el incremento ha sido del 30%.
El responsable provincial de UGT se mostraba contundente al afirmar que “en Albacete no es seguro acudir a trabajar” y que es preciso actuar de manera inmediata. Ponía el foco en la gestión de la prevención que hacen las empresas y es que “las estadísticas demuestran que ésta no está siendo eficiente”.
Por su parte, el secretario general de CCOO Albacete, Paco Gómez, ha incidido en la necesidad de intensificar las actuaciones encaminadas a paliar la falta de cultura preventiva buscando la implicación real y efectiva de la patronal, porque todavía escuchamos en ocasiones que las empresas derivan las responsabilidades a los trabajadores y trabajadoras pese a que la ley es clara y tajante cuando dice que son las empresas las que tienen que poner los medios para garantizar la seguridad. Y esta derivación de responsabilidades lleva a una situación de inacción.
Paco Gómez ha mostrado también su preocupación por el hecho de que la ministra de Trabajo haya apartado a la patronal de la negociación de la nueva ley de Prevención de Riesgos Laborales por sus continuos intentos de dilación, que vienen a evidenciar el desinterés por modificar y mejorar una ley de 1995. “Las empresas no pueden quedarse al margen de algo que les afecta de manera tan directa, y que forma parte de la negociación tripartita, aunque con la actitud que han adoptado parece que no es un asunto que les importe mucho”.






