La iniciativa surgió de uno de sus miembros, que a modo de homenaje a los más mayores de la saga, realizó esta quedada familiar el pasado 18 de agosto.









Se trata de una valenciana con raíces manchegas, Alicia Parra Lacoba, que lleva unos 20 años confeccionando su árbol genealógico, con unos ascendentes que la llevan al municipio albaceteño de Villarrobledo, a donde viaja siempre que puede, especialmente en fiestas, para seguir indagando e investigando sobre sus raíces. De momento ha llegado hasta los tatarabuelos de sus abuelos.
De este modo, con un árbol genealógico tan extenso, y que espera seguir aumentando, el pasado sábado 18 de agosto reunió en Villarrobledo alrededor de 150 “Molineros”, que es el apodo con que se conoce a esta amplia saga familiar.
Tras concentrarse en la Plaza Vieja de esta localidad albaceteña y plasmarlo en una foto de “familia”, se trasladaron al Claustro del Ayuntamiento, donde algunos familiares dieron lectura a varios escritos, redactados por ellos mismos, y que resultó un momento muy emotivo, especialmente al recordar lo sucedido a uno de los mayores de esta saga, el tío Santos Parra Jerez, que desencadenó una trágica muerte.
Después, para reponerse de las emociones, todos juntos se desplazaron a un restaurante para compartir algo más que una comida, como fueron canciones, bailes y risas en honor a los más mayores: Ascensión, Pedro José, Josefa, Manuel, Santos, María, Lola, y Juan PARRA JEREZ, principales homenajeados de la jornada, “por ese sentimiento de unión familiar que siempre tuvieron”.





