Una actuación que no ha pasado desapercibida para muchos de los vecinos de este municipio. A su paso por el centro urbano y encontrarse las máquinas trabajando, más de uno ha echado mano de su teléfono móvil para plasmar, con fotografía o vídeo, el momento histórico de este derribo.
Y es que, aunque su presencia en la Plaza de España no es muy antigua, ya que se inauguró en el verano de 1996, legislatura municipal liderada por el alcalde del PP, Ramón González, la fuente ha sido testigo de numerosas actividades. Ha servido de piscina para remojar éxitos deportivos, sus aguas han cambiado de color por diferentes motivos sociales, ha presenciado numerosas actuaciones ya fuesen en Romería o Feria; así como otro tipo de eventos y reuniones, entre ellas algunas macro manifestaciones reivindicativas.
En sus inicios, como ocurre ahora con la futura remodelación de la Plaza, tuvo sus detractores y sus simpatizantes, aunque finalmente, con el paso de los años, los vecinos la adoptaron como suya propia; tanto, que ahora, muchos de los que la criticaron, se han llegado a mostrar en contra de su retirada.
Esta es una muestra más del devenir de este municipio, cambiante en su fisionomía dependiendo de los gobiernos que van y vienen, no por el hecho de destruir, pero sí sin el ánimo de preservar algún retazo de historia de esta localidad que, aunque joven, ya ha cumplido casi 5 siglos.
Así pues, con la demolición de la fuente, de la cual solo se podrá aprovechar el motor que será reutilizado en alguna futura actuación urbanística, han comenzado la “polémica” remodelación de la Plaza de España que abarcará una ejecución de siete meses, según estaba previsto en el pliego de condiciones.






