No solo por haber cerrado el año 2012 con un récord de parados, sino también porque ha caído el número de cotizantes a la seguridad social en los últimos diez años
Según el coordinador provincial de Izquierda Unida, Miguel Ramírez, ha sido una década perdida para el empleo y la cohesión social, no sólo en Ciudad Real y Castilla-La Mancha, sino en todo el país.
Pero lo más preocupante, según Ramírez, es esa nueva figura que está emergiendo en el panorama laboral de la provincia, en referencia a los empleados que, a pesar de tener trabajo, no tienen asegurado el salario a final de mes.
En este caso concreto, la empresa Mainser, dedicada a equipos de depuración de aguas, ha propuesto a sus empleados un expediente de extinción de empleo que en principio afectaría a toda la plantilla, en total 27 trabajadores que continúan con una huelga indefinida por el impago de tres mensualidades y media y tres pagas extra.
Este ERE extintivo les permitiría darse de alta como desempleados y empezar a percibir prestaciones en unos dos meses; algo que los trabajadores aceptarían porque en realidad, según apuntaban desde el sindicato CC.OO., “tampoco hay muchas más opciones”.
Pero además de Mainser, desde IU se referían a los trabajadores de Artesanos Camiseros, en Manzanares o los de Ambuibérica, servicio de transporte sanitario en la provincia, que padecen la misma situación debido, según Ramírez, a la nula aportación de la Consejería de Empleo.
De este modo, Izquierda Unidad denuncian la ausencia de planes inmediatos y concretos, por parte de los gobiernos para tratar de combatir el paro, y exigen un cambio de tendencia en la política económica y de inversiones de Castilla-La Mancha para ayudar a salir de la crisis.





