Los agricultores de la Cooperativa El Progreso de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) miran con inquietud las altas temperaturas que están perjudicando a la uva.
Los racimos no se desarrollan de forma normal, y el fruto aparece ya más pequeño de lo previsto para las fechas en las que nos encontramos; intenso calor que puede volver a ocasionar un adelanto de la cosecha.
Cesareo Cabrera, presidente de esta cooperativa castellano-manchega que representa a más de 2.200 agricultores, ha sido de los primeros en mostrar su preocupación. «Ya preveíamos obtener cifras por debajo de una cosecha normal porque las lluvias de invierno no fueron abundantes y la primavera también vino seca, pero estos fuertes calores está haciendo que la uva no se desarrolle con normalidad, y la uva está creciendo menos, por lo que habrá que adelantar la vendimia de nuevo, y puede que la merma de la cosecha sea más importante de lo que preveíamos al inicio del verano».





