El Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena de Tomelloso, perteneciente a la Cooperativa Virgen de las Viñas Bodega y Almazara ha sido testigo de la inauguración de la exposición que lleva por nombre “Camino a la Anábasis”, del joven pintor Marcos Tamargo, natural de Gijón.

Dicha muestra, que alberga una colección de obras en diferentes formatos y realizada con distintos materiales, permanecerá en el ‘Infanta Elena’ hasta el próximo 2 de julio.
El pintor comentaba, momentos antes de la inauguración que dicha exposición es una antológica de los últimos cuatro años de su carrera, una selección de obras de estos últimos años, desde que estuvo en Kenia, y diferentes viajes que realizó posteriormente. En este sentido, Tamargo ha agradecido a ‘Virgen de las Viñas’ por la idea de “recuperación de la desaparecida figura del mecenazgo, de apoyo al artista y cuidado de la cultura”.
Por su parte, el presidente de la institución ‘Virgen de las Viñas’, Rafael Torres, ha destacado de la obra de Tamargo que se encuentra imbricada en la abstracción y también en lo figurativo, “como se puede apreciar en algunos cuadros con figuras humanas y también aporta materia dentro de la abstracción de dichos cuadros”. En este sentido, Torres ha destacado la juventud de este autor, pero también su profesionalidad y experiencia; se ha mostrado contento de poder albergar, dentro de la obra social de la entidad, esta exposición pictórica, “que nunca antes se había visto en Tomelloso”. Ha mostrado su apoyo a este joven artista, y se ha mostrado satisfecho de poderle ayudar en su porvenir.
Al evento ha asistido, además de la alcaldesa, Inmaculada Jiménez, que dejó constancia con su intervención que nuevamente Tomelloso da gala de que es una ciudad “cuna de autores y artistas”, la delegada de la JCCM en Ciudad Real, Carmen Olmedo, que agradecía al pueblo de Tomelloso, así como a la Cooperativa la invitación a dicho acto, pero también al autor, Marcos Tamargo, “por presentarnos esta exposición y permitirnos conocer este cuaderno de viaje que está expuesto y que representa, además, su exposición personal y vital”.
En este sentido, Olmedo ha reconocido la intención y el interés de Tamargo por querer conocer y formar parte de la cultura castellano-manchega y de El Quijote.





