En patio del Obispado de Ciudad Real se puede ver una exposición del Sirvo de Dios, Ismael de Tomelloso, compuesta por notas de prensa, fotografías o enseres del propio siervo.
El silencio que Ismael de Tomelloso guardó durante su cautiverio en Teruel y Zaragoza hasta su muerte, que sólo rompía para rezar, es el eje de la causa de beatificación iniciada desde la Iglesia de Ciudad Real y que actualmente está en espera de su calificación por una comisión de teólogos en Roma, según se desprende de las observaciones que realizó el obispo, Antonio Algora, con motivo de la apertura de la exposición dedicada a su vida que se ha instalado en el patio cubierto del edificio diocesano.
La exposición sobre la vida de Ismael de Tomelloso se podrá ver en el Patio del Obispado hasta el próximo 25 de Octubre de 11 a una del medio día y de cinco y media a siete y media de la tarde los días laborables y de once a una los sábados y los domingos.





