El Grupo Municipal Socialista de Puerto Lápice, representado por sus concejales Luis Carlos Jiménez y Gema Belén Pavón, ha manifestado su firme compromiso con una intervención rigurosa en la emblemática Plaza de la Constitución. La formación ha dejado claro que no apoyará ninguna actuación que no sea viable o que contravenga los requisitos de protección patrimonial. Por ello, el avance de las obras está condicionado a la recepción del informe definitivo de patrimonio, cuyas directrices deberán ser incorporadas de manera íntegra en el diseño final del proyecto.
Según ha explicado Gema Belén Pavón, el plan actual no tiene carácter definitivo, ya que debe adaptarse obligatoriamente a las recomendaciones técnicas que aseguren el respeto a la esencia histórica del espacio. El objetivo principal es conservar todos los elementos que sean recuperables y limitar las intervenciones a aquellas áreas donde la estabilidad estructural esté comprometida. En esta línea, los socialistas recordaron que ya rechazaron un anteproyecto previo al considerar que no ofrecía las garantías suficientes para la preservación de los materiales originales.
Por su parte, Luis Carlos Jiménez ha detallado que el grupo municipal exigió modificaciones específicas para asegurar la permanencia de elementos clave como barandillas, ventanas, puertas, tejas y estructuras de madera. El planteamiento socialista defiende que solo se sustituyan aquellas piezas que presenten un estado irreversible, empleando siempre materiales similares para no alterar la identidad del conjunto. La prioridad, insisten, es actuar con seriedad y bajo criterios de lealtad institucional frente a quienes buscan generar confrontación en un tema de interés general.
El estado actual de la plaza es motivo de preocupación debido a graves deficiencias estructurales que incluyen maderas podridas por la acción de hongos y termitas, así como deformaciones en la cubierta y daños en el forjado que provocan desprendimientos. Estas patologías no solo ponen en riesgo el valor monumental del sitio, sino que comprometen la seguridad de vecinos y visitantes. La reconstrucción pretende subsanar estos riesgos dotando al espacio de cimientos sólidos que eviten un posible derrumbe a largo plazo.
Como parte de su estrategia de futuro, el PSOE se ha comprometido a trabajar para que la edificación y sus tradiciones populares obtengan la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC). Esta distinción, supeditada al cumplimiento de los requisitos legales, otorgaría la máxima protección legal al conjunto, asegurando su conservación para las próximas generaciones. La formación concluye que su labor se centrará en garantizar una solución adecuada y duradera que devuelva la plaza al pueblo sin renunciar a su incalculable valor histórico.






