Las novedades se han presentado en una jornada de actualización en Alcázar de San Juan.
El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha ha introducido importantes novedades en el protocolo de Código Ictus ampliando los criterios clínicos para su activación en la Comunidad Autónoma, lo que permitirá atender a un mayor número de pacientes y reducir las secuelas tras un accidente cerebrovascular, que son mayores cuanto más se demora la intervención.
Así lo ha indicado hoy la directora gerente del SESCAM, Regina Leal, durante la inauguración de una Jornada de Actualización del Código Ictus, celebrada en el Hospital de Alcázar de San Juan, en la que ha estado acompañada por el presidente de la Sociedad Castellano Manchega de Neurología, Carlos Marsal; el jefe de servicio de Neurología de la Gerencia de Atención Integrada Mancha Centro, Enrique Botia y el director médico de esta gerencia, Lucas Salcedo.
Entre las novedades introducidas con motivo de esta nueva actualización se encuentra la ampliación de la ventana terapéutica de la trombectomía mecánica hasta las siete horas desde el inicio de los síntomas, la posibilidad de incluir en el tratamiento a pacientes de mayor edad y la inclusión del “ictus del despertar”.
Leal ha destacado el gran trabajo desarrollado con la participación de la Sociedad Castellano Manchega de Neurología, la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario, los servicios de Radiología, neurólogos expertos en neurología vascular de los distintos centros, neurorradiólogos intervencionistas, servicios de Urgencias, profesionales de Enfermería y la Red de Expertos y Profesionales de Urgencias.
El Código Ictus es un procedimiento asistencial regional, en red, y coordinado que pretende garantizar a los ciudadanos el acceso a las terapias de reperfusión cerebral en el ictus isquémico agudo, allá donde se encuentren y sea cual sea su acceso al sistema sanitario, siempre que cumplan los criterios que aconsejan su posibilidad.
El Código ictus extra hospitalario permite la rápida identificación, notificación y traslado de los pacientes con ictus agudo que no se encuentran en un hospital, a los centros hospitalarios de referencia preparados para realizar los tratamientos de trombólisis o trombectomía, según los casos.





