El alcalde de Manzanares, Julián Nieva, ha firmado junto a, Benito Huertas, portavoz de la Union pastoral de Manzanares y Párroco de la Asunción, el convenio para los trabajos de restauración de la fachada norte y este de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora. La obra cuenta con un presupuesto de 450.000 euros, de los que cada entidad aporta el 50%.
El alcalde, por su parte, ha dicho que esta nueva actuación se afronta “con la misma ilusión, responsabilidad y satisfacción” que la primera fase, en la que el Consistorio también financió la mitad de las obras. Ahora aporta 237.100 euros para culminar la restauración de este Bien de Interés Cultural (BIC) que, además, es la iglesia más grande de la Diócesis de Ciudad Real y merece, según Nieva, esta respuesta de todo Manzanares. “El Ayuntamiento ejerce su responsabilidad y cumple su obligación, porque podemos y queremos, y hacemos lo que debemos”, ha declarado el primer edil tras la firma del convenio.
Se trata, probablemente, del bien más importante del patrimonio de la ciudad que, además es un atractivo para el turismo, según Julián Nieva, quien ha dicho que el Ayuntamiento, al igual que mantiene parques y edificios públicos, también se preocupa de un patrimonio religioso que, igualmente, “es de todos”.
Al respecto, el alcalde ha anunciado que, al igual que se actuó en la ermita de la Vera Cruz y en la fachada de la de San Blas, se volverá a apoyar otra fase de esta ermita para seguir colaborando con las cofradías en el mantenimiento de su patrimonio. Según Nieva, estas actuaciones son lógicas y no excepcionales, y se hacen “sin complejos” para hacer de Manzanares “la ciudad que todos queremos”.
El párroco, Benito Huertas, ha agradecido una vez más que el Ayuntamiento de Manzanares ayude a la conservación de la parroquia que cuenta con declaración BIC y que es patrimonio de todos.
Diego Gallego, arquitecto de la obra, ha resaltado que la restauración de la cara norte y este de la parroquia es más que necesaria debido al deterioro que ha sufrido.
En la línea de lo que se hizo en la primera fase, se actuará en esos lienzos de mampostería para eliminar revocos y morteros inadecuados de cemento que no dejan transpirar y provocan humedad. Se sustituirán por otros de cal con el color de la piedra. En las cornisas también se repondrán elementos que han perdido volumetría así como ladrillos erosionados por el paso del tiempo y por las palomas.






