La Diócesis de Ciudad Real tiene como objetivo las vocaciones y las familias

En el desayuno navideño que el obispo de Ciudad Real, Gerardo Melgar,  mantiene con los medios de comunicación, ha resaltado como un objetivo esencial de la acción de la Diócesis «el acompañamiento a la familia en todos los momentos y por todos los estados por los que pasa» así como la promoción de vocaciones sacerdotales. unos objetivos que se consiguen con un trabajo constante.

En cuanto a las vocaciones sacerdotales, Melgar ha informado que no somos la diócesis que peor hemos estado, pero sí que empezamos a sentir ya la necesidad de promover específicamente la vocación sacerdotal. 

En lo que se refiere al acompañamiento a las familias ha informado que se realiza en sus tres etapas esenciales, que comienzan con el noviazgo, del que argumentó que «muchos de los fracasos matrimoniales que se pueden estar dando es precisamente por una falta de preparación auténtica para el matrimonio»; la segunda etapa  es el matrimonio y la tercera etapa es el acompañamiento a las familias constituidas que tamibén pueden pasar por momentos de dificultad.

En otro orden de cosas y a preguntas de los periodistas, Melgar ha querido dejar claro que bendecir «no significa aprobar la unión de dos personas del mismo sexo», asegurando que «todo hijo de Dios» tiene derecho a ser bendecido como persona .

 

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